La fundación Todo por una sonrisa inició actividades el 20 de diciembre del 2010, pero al ayudar al niño Ángel que padecía cáncer, posteriormente se tomó la decisión de apoyar de manera formal. Desde entonces, las acciones en favor de quienes viven en situación vulnerable no se han detenido.
Desde hace diez años, las actividades comenzaron con la entrega de dulces a niños, sin embargo, después de conocer a Ángel y apoyarlo en su caso, se decidió comenzar con entrega de regalos y apoyos durante los días festivos como el Día de las Madres, del Niño, del Abuelo y demás festejos.
Issac Uscanga, presidente de la fundación, comparte que a lo largo de cuatro años se mantuvieron con este tipo de conmemoraciones y entrega de apoyos, pero al notar que se podía hacer más, se comenzó con la gestión para la entrega de bastones, sillas de ruedas, cursos para autoempleo, brigadas médicas y de belleza.
Ayuda
Reveló que durante la etapa más crítica de la pandemia por coronavirus, se decidió lanzar una convocatoria para obtener alimentos no perecederos y entregarlos a las familias vulnerables, sin embargo la respuesta fue tan exitosa que logró mantener la actividad de colecta y entrega a lo largo de tres meses.
El también fundador de la asociación civil comparte que el proyecto Todo por una sonrisa, es ahora una fundación que con ayuda de padrinos, empresas, amigos, conocidos y público en general, ha llegado a cubrir muchas de las necesidades que día a día la sociedad carece, siendo el punto clave la niñez, los adultos de la tercera edad, personas con discapacidad o en vulnerabilidad.
Por lo que actualmente se apoya con la entrega de proyectos como “Del huerto a tu casa”, en el que todos los lunes se entregan frutas y verduras a las personas que así lo requieren y en las oficinas ubicadas en la esquina de la avenida Central y 11ª calle Poniente de la capital chiapaneca.












