Comenzó el Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas al que el Estado mexicano se comprometió en distintos ámbitos de gobierno, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), responsable de esta iniciativa internacional. El director general de la asociación civil Kintiltik, José David Ruiz Aguilar, destacó que la entidad se encuentra en la línea de retos presupuestales y legislativos en el tema.
Para llegar al punto de armonía que plantea la ONU, explicó que lo más importante es que las instituciones tengan la responsabilidad de hacer valer y cumplir los objetivos, así como contar con todos los medios e instrumentos.
“No solamente el marco jurídico y normativo, sino que tenga los recursos necesarios y, por supuesto, que tengan el acompañamiento de los pueblos y comunidades indígenas para poder llevar a cabo la implementación de estas políticas”, subrayó el activista tojolabal.
Explicó que Chiapas se convierte en un punto clave, pues es el estado con el mayor número de hablantes de lenguas originarias en el país; sin embargo, sostuvo que es necesario cuestionar cómo estamos actualmente en materia de protección de los derechos lingüísticos y culturales de los pueblos indígenas, y qué tan preparados estamos para enfrentar estas nuevas políticas.
Aclaró que el objetivo de este diseño es preservar, impulsar y garantizar que las lenguas existan y coexistan con las demás en los diferentes estados nacionales; particularmente en México, con los 68 pueblos con más de 360 lenguas, muchas en riesgo debido a las diferentes políticas pasadas.
“No se trata únicamente de acciones dentro de los pueblos indígenas sino que tienen que participar todas y todos, para que exista ese reconocimiento de la otredad y así poder construir puentes que permitan tener una convivencia y una construcción conjunta por parte de todas y todos”, sostuvo el directivo.
El decenio de las lenguas indígenas comenzó el primer día del 2022 y culminará en 2032, por lo que serán 10 años en que se dará especial atención internacional a las lenguas indígenas, con la finalidad de preservar el conocimiento y la cosmovisión ante el consumo y la modernidad.
En el eje internacional, dijo que es fundamental que las políticas involucren el reconocimiento, la proyección, la revalorización, el respeto y la protección de las lenguas indígenas.












