Dinero sucio en campañas

"Hoy está convocado el pleno de la Cámara de Diputados para desaforar al legislador Julio César Godoy Toscano, acusado por la PGR de tener relaciones con el cártel de La Familia Michoacana. Así, el hasta hace poco legislador perredista, en su calidad de ciudadano, sin inmunidad legislativa, enfrentará los cargos en su contra.

Hemos escuchado presuntas grabaciones de Godoy con uno de los principales líderes del cártel michoacano, que parecerían contundentes. También hemos visto cómo el PRD ha metido las manos al fuego por su hasta hace poco correligionario, al que, junto con otros partidos, ayudó a ingresar con subterfugios al recinto legislativo de San Lázaro para que pudiera tomar protesta y obtener fuero.

El caso no es menor. Si él logra probar que las acusaciones son infundios, se revelaría el uso faccioso de los instrumentos de procuración de justicia para hacer trabajo político sucio. Si, por el contrario, la PGR prueba su caso, quedaría comprobado que se ha hecho real una de las peores pesadillas de nuestro sistema democrático: el ingreso de dinero criminal a las campañas políticas.

Hasta ahora, todos los partidos políticos rechazan cualquier posibilidad de infiltración de delincuentes en su financiamiento. Legislaron que el IFE regule los recursos de las campañas electorales, pero no los de las precampañas, ni el dinero que pudiera llegar por vías no convencionales. Tampoco han explicitado sus filtros para analizar a sus precandidatos: su perfil, sus antecedentes, su situación patrimonial. En términos generales, los partidos rechazan la idea de que los aparatos de inteligencia del Estado los asesoren en esta tarea. Estos vacíos son de alto riesgo para el país.

En un momento de nuestro sistema político en el que el dinero es vital para hacer campañas, tener presencia mediática y ganar votos, la tentación del dinero fácil aumenta, y ningún instituto político tendría por qué estar exento de incurrir en falta. Otras naciones con problemas semejantes de criminalidad, como Colombia e Italia, muestran que ésa no es una posibilidad lejana: que por falta de cuidado han llegado a tener narcosenadores o legisladores francamente partidarios de las mafias. México no debe engrosar las listas de naciones con personajes surgidos y financiados desde las cloacas de la sociedad.

Este año tenemos en puerta seis elecciones estatales, y en poco más de un año ya estaremos de lleno en la contienda federal del 2012 sin que tengamos claro de qué manera los partidos detendrán el acceso de dinero sucio en sus campañas, que luego llegaría a nuestros municipios, gubernaturas y congresos.

El caso Godoy es más que ""grilla"" partidista, puede ser el parteaguas de un difícil momento para la democracia mexicana. Todos los partidos políticos nos tienen que responder por esto, pronto, y de la manera más transparente. (El Universal)

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