Diputados| entre la responsabilidad y la mezquindad

"Los 40 diputados locales que integran la LXIV Legislatura tienen hoy, domingo, la oportunidad histórica de rechazar un nuevo endeudamiento para Chiapas que, mediante argucias, el Ejecutivo del Estado pretende le sea aprobado vía ""fast track"", es decir, sin previo análisis de la Comisión de Hacienda y sin el consentimiento de la sociedad.

La danza de los 3 mil 600 millones de pesos es impulsada por los diputados locales, Javín Guzmán Vilchis y Ricardo Alberto Serrano Pino, y que hasta este momento sólo tiene el rechazo de la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo (PT).

Los legisladores chiapanecos se presentarán este día en Palacio Legislativo en lo que será su última sesión en el Congreso del estado, evento en el que tienen agendado en el punto dos del orden del día, un nuevo empréstito por 3 mil 600 millones de pesos, y que de llevarse a cabo ubicaría a Chiapas como una de las entidades más endeudadas a nivel nacional.

Como es costumbre, la mayoría de los legisladores dicen desconocer del tema, es más algunos consideran que se trata de un asunto que no le debe dar mucha publicidad en los medios, quizá porque temen al rechazo y la vergüenza pública por tan abominable acto.

En la historia de la entidad se habían presentado legisladores pasivos, complacientes y sumisos, pero los que se tienen hoy han rallado en el extremo, no legislan, sólo aprueban sin saber que en el pecado están llevando la penitencia.

Pero lo malo no es que se le otorgue un préstamo al Estado, porque es normal en todo ejercicio de gobierno, lo cuestionable es que el que lo pide está a unos días de terminar su administración y resulta inimaginable cómo va cuadrar esta deuda en lo que resta de su gestión.

Además a Chiapas se le sigue ubicando como uno de los más pobres, con pocas obras en materia de infraestructura; entonces la pregunta es en qué se ha invertido todo lo que le ha llegado a Chiapas vía Federación, IP, y organismos sin fines de lucro.

Es ridículo justificar que la iniciativa de Financiamiento para las Inversiones Públicas Productivas, presentada por Javín Guzmán Vilchis y Ricardo Serrano Pino, busque proteger la continuidad de los proyectos o programas gubernamentales que ya están en proceso.

Diríamos entonces que es una propuesta amorfa y anacrónica.

"