Discriminación, causa del desplazamiento forzado

Discriminación, causa del desplazamiento forzado

El antropólogo de la región mixe-zoque, Rigoberto Vázquez García, explicó que la causas del Desplazamiento Forzado Interno (DFI) en las regiones indígenas chiapanecas es motivada por la violencia intercomunitaria, originada por conflictos territoriales y religión.

En entrevista, explicó que los actos de violencia más constantes tienen raíz tras los cambios de religión; “ha habido familias enteras que son expulsadas por no creer, pero son casos específicos que van ligados a la autodeterminación de cada pueblo”, subrayó.

La violencia intercomunitaria originada por territorio, explicó, tiene origen después de ser impulsadas las reformas agrarias, lo que causó problemas de límites territoriales; recalcó que a la par, “se ejerce una violencia por parte de empresas extractivistas que buscan de hacerse con las tierras que poseen productos como mineras o parques eólicos”, comentó.

El investigador llamó a estar alerta por un nuevo tipo de violencia, la bio-piratería, la que expuso, es silenciosa y consta en que las empresas farmacéuticas están extrayendo y patentando plantas de las comunidades indígenas.

Concluyó explicando que debe existir una mayor apertura al diálogo entre todos los miembros de la comunidad, para crear acuerdos comunes que eviten en todo momento la violencia y permitan conducir con libertad los derechos individuales.

El estudio “La Violencia como Causa del Desplazamiento Forzado Interno”, del Consejo Nacional de Población (Conapo), confirma las palabras del investigador, pues en los últimos diez años los desplazamientos en Chiapas se originaron por violencia territorial y religiosa.

La motivación más grande del desplazamiento no es la justicia, sino poner a salvo la vida y brindar seguridad a la familia. “La defensa de patrimonio no siempre es la prioridad y contar con un mínimo de recursos llega a ser el principal facilitador del proceso”, detalla el informe.

El estudio reveló que los indígenas chiapanecos se desplazan con dirección hacia oficinas administrativas y procuraciones de justicia, donde creen que las demandas podrían ser atendidas, siendo las ciudades de Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas las que más desplazados reciben.

Sin embargo, “la condición económica del lugar de procedencia ayuda a entender la selección del destino y las posibilidades de integrarse a un nuevo ámbito.”