César Enrique Guzmán Gonzales, inspector pecuario de la Asociación Ganadera Local de Porcicultores del Centro de Chiapas, informó que debido a la contingencia diversos productores han notificado una baja en el consumo de cerdo.
Guzmán González comentó que en el sector porcícola hubo un efecto dominó por la contingencia del Covid-19, en la que el consumo se detuvo.
“Hay menos gente circulando y los restaurantes no compran carne. Ahora no se vende de forma común, por lo cual se tiene un ciclo lento de producción. Si en una semana se vendían 50 cabezas, ahora la demanda es de 25, sin embargo, esas otras 25 disminuyen la ganancia del productor”, dijo.
El inspector comentó que a partir de la semana 25 o 26 es el tiempo óptimo para obtener ganancias por la crianza de un cerdo. No obstante, al rezagar cerdos que no se venden reducen la ganancia del productor.
“Al pasar más tiempo dentro de la nave, la ganancia es menor ya que se pierde la carne magra y se genera grasa. Un cerdo ideal oscila los 90 kilos, pero con esto se venden de 150 a 160 kilos lo que hace que se vendan casi en desecho”, agregó.
Guzmán González agregó que Berriozábal y Ocozocoautla, son los municipios con mayor presencia de producción porcina de la entidad, quienes más han resentido el bajo consumo de puerco.
Como décimo productor de carne de cerdo, el estado de Chiapas cuenta con el registro de 34 granjas certificadas, las cuales proveen más de 12 mil animales destinados para el mercado local.












