El campo en Chiapas se enfrenta a la merma en la producción de granos básicos, en consecuencia al aumento a los precios por kilogramo, problema recrudecido por el cambio climático. Jorge Octavio Garcia Santiago, investigador del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), propone un modelo de agricultura alternativo para hacer frente a esta situación.
El experto señaló que son principalmente los productores de maíz en la zona Frailesca y Centro de Chiapas los que sufren por la baja rentabilidad de los sistemas de producción; situación causada por los suelos erosionados, baja tecnificación en la labor agrícola, dificultad para acceder a financiamiento, entre otros.
García Santiago advirtió que esta situación deriva en la pérdida del interés en la producción de granos básicos entre los jóvenes, quienes prefieren migrar a las ciudades y olvidar el trabajo agrícola.
Frente a esta situación, el experto dijo que el reto es mejorar la producción de granos sin incrementar en exceso los costos, además remarcó que la agricultura de conservación toma en cuenta estos aspectos, agregando valor a la producción de granos, aumentando la residencia al cambio climático y mejorando los servicios de ecosistemas.
Primeramente el experto propone modificar algunas prácticas como la rosa y quema, que a la larga deteriora los suelos y se convierten en problemas severos al convertirse en incendios forestales que escapan de las parcelas. Otro punto es modificar el sistema de monocultivo y considerar la siembra de especies complementarias en un mismo espacio.
En el centro de esta propuesta están cuatro principios: el mínimo movimiento de suelo, retención adecuado del rastrojo en la superficie, diversificación de cultivos y percepción de beneficio; esto último porque “con el estómago vacío es difícil pensar en conservación”.
Jorge Octavio destacó que con estos pasos aumenta la rentabilidad del sistema de cultivo, se reducen costos, aumenta el ahorro de agua de hasta un 40 por ciento, reduce la erosión de los suelos y aumenta la materia orgánica.
Otra estrategia importante en este modelo es descompactar los suelos; como ejemplo, en este 2020 se realizaron estos trabajos en al menos 200 hectáreas entre los municipios de Cintalapa, Villaflores, Villa Corzo, Jiquipilas y Ocozocoautla, con lo que se espera un incremento de 1.7 toneladas de grano más por cada hectárea descompactada.
Señaló que estos trabajos no tienen resultados de la noche a la mañana, sin embargo, puso de ejemplo los lugares donde se ha dejado el rastrojo y se evitó la quema, donde en un periodo de dos a tres años la producción de granos incrementó de dos a cuatro toneladas más por hectárea, por lo que vale la pena analizar estas propuestas en el resto del estado con los pequeños y medianos productores.












