En la presente temporada de cuaresma los mariscos han sufrido un incremento menor que se debe a diferentes factores, como los cambios drásticos en el clima, lo que genera una escasez del producto, señalaron comerciantes de este alimento en la capital.
De acuerdo con Eneyda Ramírez Morales, vendedora de pescados y mariscos en el mercado Juan Sabines, existe un factor externo que también afecta al sector.
Expresó que ha disminuido el consumo de estos en la población local derivado del ingreso de diferentes religiones.
Actualmente en este 2024 existe una baja considerable en las ventas, “mucha gente piensa que en la cuaresma a nosotros nos va muy bien pero ya no es así; le gente tiene la idea de que se elevan mucho los precios o simplemente no se lleva como antes esta tradición, entonces se pierde la costumbre de consumir pescado en este mes”.
Escasez
La falta de productos también repercute en los vendedores, pues las ventas este año han caído hasta un 60 por ciento, de acuerdo con el panorama local.
“Esta temporada de frío ha pegado duro, los pescadores no pueden ingresar al mar, y si atrapan es muy poco y se encarece”, expresó.
El precio ha tenido una variación, principalmente en el kilo de mojarra, que pasó de 90 a 100 y 120 pesos dependiendo el tamaño.
“A pesar de eso, sigue siendo más barato comer en la casa. El costo del camarón es de 140, 170, 200 el kilo; el guachinango a 220; el robalo a 200 pesos el kilo; la lisa en 160 el kilo; la mojarra blanca en 140; la pulpa en 115 y la de un kilo 220 pesos”.
El costo se elevó entre 5 y 10 pesos; en el caso de la mojarra negra, fue el producto que más elevó su precio.
Estimaciones
Pese a ello, esperan que en los siguientes días puedan tener un repunte en las ventas, lo que sería una bocanada de aire para los pequeños comerciantes.
Asimismo, hacen la invitación a la población para que acuda a comprar a los mercados locales y apoye a la economía de estas familias.












