Tras la puesta en marcha de la campaña #ChiapasNoQuema, en la que organizaciones internacionales, secretarías y centros de investigación se unieron para instar a los productores agrícolas y pecuarios en Chiapas a reducir la práctica de tumba, roza, quema, se tuvo una reducción significativa de los incendios en comparación a 2019.
En Chiapas se registraron 315 incendios con una superficie afectada de 17 mil 582 hectáreas (ha), al corte del 25 de junio de 2020, según datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
En comparación al año pasado, este año se ha generado el 53.36% de la cantidad de hectáreas siniestradas en el año pasado cuando llegó a 31 mil 197 ha.
La campaña #ChiapasNoQuema recorrió los ayuntamientos de Villaflores, Villa Corzo, Venustiano Carranza y Tuxtla Gutiérrez, acompañada de técnicos independientes; la Secretaría de Protección Civil y la Secretaría de Economía del estado, lo que en un total dan 17 municipios capacitados y más de mil 100 productores sensibilizados.
El 22 de enero pasado, a través del programa MasAgro de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), se lanzó la campaña #ChiapasNoQuema, impulsada de forma conjunta por el Hub Chiapas del Cimmyt, The Nature Conservancy (TNC), Rainforest Alliance, la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) de Chiapas y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp).
Dicha campaña se desprende a raíz de que en promedio, Chiapas tiene seis mil 600 incendios cada año, la entidad es considerada una de las entidades con mayor incidencia en ese rubro.
En 2015, 2018 y 2019 Chiapas reportó más incendios en todo el país, y en consecuencia, uno de los estados que más contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero y que más cobertura arbórea pierde a causa de los incendios.
Expertos del Cimmyt han mencionado que el tiempo de recuperación de los suelos siniestrados por el fuego es muy variable.
“Hay praderas que recuperan su estructura (aunque no toda su funcionalidad) de una temporada a otra, pero los ecosistemas más complejos -como bosques y selvas- pueden tardar periodos superiores a 500 años en recuperar su equilibrio original.
Hay efectos como la reducción de la capacidad de absorción y retención de agua, que se mantienen por años, lo cual dificulta la recuperación del suelo y aumenta significativamente el riesgo de erosión” menciona la institución.
La campaña #ChiapasNoQuema centra su objetivo en la reducción de las quemas mediante la prevención y el ofrecimiento a los productores de alternativas como la agricultura de conservación, que es un sistema de producción sustentable que aprovecha el rastrojo (residuos agrícolas que son objeto de las quemas), para usarlo como cobertura del suelo.
Además de mejorar la estructura y calidad del suelo y retener humedad.
El aprovechamiento del rastrojo permite a los productores tener ahorros significativos en sus costos de producción.
La quema de residuos, además de contribuir a la liberación de gases de efecto invernadero, tiene un efecto negativo sobre los rendimientos de los cultivos.












