Aunque el Gobierno de la República puso en la agenda el tema del salario mínimo para 2023, el presidente estatal del Consejo de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Manuel Pardo Pastrana, consideró que primero debe existir un análisis minucioso del tema, toda vez que un aumento sustancioso podría generar otra crisis inflacionaria.
En palabras simples, remarcó, si el ajuste es exponencial en consecuencia vendría una alza en muchos productos que se ofertan en el mercado y, agregó, se puede presentar un impacto económico en las empresas por otros rubros que tienen que cubrirse.
Hay que recordar que en enero de este año el Gobierno Federal informó que el aumento al salario mínimo había alcanzado un 22 %, es decir, pasó de 141.70 a 172.87 pesos, salvo la zona libre de la frontera Norte que se mantiene en 260 pesos con 34 centavos.
No obstante, Pardo Pastrana explicó que el año anterior no se tenía una inflación tan alta como la que se vive en estos momentos. Hacer ajustes desproporcionados, dijo, podría significar un 30 % de carga social para las empresas, toda vez que también aumentan los pagos de prestaciones y de seguridad social.
Uno de los puntos importantes, explicó el líder del sector, es que en Chiapas la informalidad ronda en el 75 %, eso significa que cualquier modificación en el salario mínimo solo beneficiaría al personal que está en empresas legalmente establecidas.
En la actualidad, apuntó, a nivel local hay un estimado de 237 mil personas que tienen un empleo formal y que forman parte de los 2.5 millones de personas que son económicamente activas, es decir, las autoridades locales tendrían que buscar políticas públicas para ir revirtiendo estos números.












