Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de San Cristóbal y administrador apostólico de la Arquidiócesis de Tuxtla, comentó en entrevista que la iglesia está dispuesta a colaborar con la sociedad y con los grupos que tienen conflictos para ser constructores de la paz.
Resaltó que el papel como iglesia lo determinarán las mismas circunstancias, luego de que se le preguntara si fungirán como mediadores para buscar la paz.
“No lo sabemos, las circunstancias lo irán diciendo, donde se preste la situación, donde haya una posibilidad (de construir la paz), ahí lo haremos”.
Mensaje de paz
Detalló que, como iglesia, están dispuestos a colaborar, en especial a que exista paz a través de la sanación del corazón. Precisó que ya serán las mismas circunstancias las que determinen cómo podría participar la iglesia y llamó a aquellas personas que han caído en la violencia a que reconsideren, en tanto a quienes han sido víctimas les pide que no guarden rencores y que se sumen para que todos sean constructores de paz y ayudar a perdonar.
“Como iglesia estamos dispuestos a colaborar para que se recupere la paz, con verdad, justicia y caridad, a ayudar a las personas a que sanen su corazón, quienes son malvados, quienes son perversos, y a que tengan paciencia a los que han sido dañados injustamente y todos seamos constructores de paz”, indicó Aguilar Martínez.
Finalmente, destacó que la paz no se trata de una labor que le competa a un grupo o institución en particular, sino que es una tarea humana que le corresponde a todos. “La paz es un don de dios, pero es una tarea humana”, sentenció.
Cabe recordar que, representantes de la Iglesia en otras entidades del país, como el caso de Guerrero, en el que el sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, logró que diversos grupos del crimen organizado se sentaran a la mesa para dialogar por la paz con la Iglesia Católica.












