Como se ha venido informando desde el año pasado, el Instituto Federal Electoral se halla a cargo de una nueva redistritación en el país, la cual atenderá diversos aspectos, uno de los cuales, el de las etnias, se tocó en la entrega de ayer en este mismo espacio. Pero además, la demografía en general es especialmente relevante en la nueva distribución de los 300 distritos electorales federales uninominales, que se realiza de frente a las elecciones federales intermedias del próximo 2015.
Este cambio que responde a la necesidad de modificar el mapa de acuerdo con la movilidad social, estará concluido en dos años más, y tiene la finalidad de que la distribución sea de tal manera que cada demarcación contenga cantidad similar de ciudadanos, procurando además que en cada entidad del país no haya menos de dos distritos electorales federales de mayoría, como el caso de Campeche, por ejemplo.
Además, se dice que el número actual de distritos electorales (300) no será modificado, aunque de acuerdo con el censo 2010 y la nueva cartografía del país, algunos estados podrían disminuir y otros aumentar el número de distritos; también se prevé mover algunas cabeceras distritales. La redistribución hecha en 2005, por ejemplo, atendiendo a los movimientos de la población, redujo el número de los distritos correspondientes al Distrito Federal, que quedó en 27, y en el correspondiente aumento de los del estado de México, que llegó a 40, por la migración.
Como se sabe, en 1979 se estableció el actual número de distritos electorales uninominales para todo el país, tras la reforma que amplió la representatividad de la Cámara de Diputados de 196 distritos. De entonces a la fecha la división de los distritos se realiza con base en el último censo electoral. Del año de la reforma a la fecha, el número de distritos por estado y su integración territorial han variado en dos ocasiones, una en 1996 y la más reciente en 2005, antes de los comicios de 2006. La conformación y delimitación han tomado en cuenta la pertenencia de cada distrito a una sola entidad federativa, la equidad poblacional, la existencia de población indígena, la continuidad geográfica y el tiempo de traslado.
Para completar este trabajo en el plazo legal, el Consejo General del Instituto Federal Electoral determinó crear un Comité Técnico para seguimiento y evaluación de esta redistribución, el cual estará integrado por gente relacionada con la demografía. Según el censo de 2010, la población de México era de 112 millones 337 mil personas, por ello la redistribución entre los 300 distritos electorales uninominales en que se divide el país implica que cada distrito tendría alrededor de 373 mil ciudadanos para ser representados por un diputado federal de mayoría.











