Algunas situaciones de vulnerabilidad, que son comunes en la diversidad sexual, son los trastornos alimenticios, aunque no tan frecuentes como los trastornos afectivos, la ansiedad y por consumo de sustancias psicoactivas. Una incidencia grave en estos grupos son los comportamientos suicidas, asociados a experiencias de rechazo y estigma.
El psiquiatra José Javier Mendoza Velázquez, director de la Coordinación de Estrategias Nacionales del Consejo Nacional para las Adicciones, comentó que la heterosexualidad no forma parte de la diversidad sexual porque es la mayoría, mientras que el resto de identidades sexuales forman parte de un grupo de minorías y se refiere a todo aquello que es distinto a la sexualidad predominante.
Existe algo denominado teoría del estrés de la minoría, el cual refiere a que la minoría social experimenta cierto factor de mayor estrés, es decir, el nivel de estrés que la mayoría vive más un extra que implica el sentirse distinto, lo que aumenta el riesgo de disminuir la protección de la salud mental.
Esto quiere decir que hay una mayor vulnerabilidad a cursar por algún tipo de problema relacionado a la salud mental, aunque no necesariamente todas las personas de la diversidad sexual lo presentan, depende de diversos factores sociales, indicó durante una conferencia virtual.
La salud mental va acompañada de la confianza que exista con el grupo de apoyo, la familia, y existe menos riesgo de desarrollar padecimientos o trastornos.
Es una realidad que esto no pasa en todos los núcleos familiares, ya que muchas personas de 40 años y más no tuvieron una educación sexual adecuada.
Pudieran pensarse que en el siglo XXI los casos de rechazo de una familia hacia un miembro por ser no heterosexual son poco frecuentes, lo cierto es que hay muchas familias que nunca hablan el tema y menos de sexualidad en general, o bien, que viven con una religión bastante arraigada que rechaza la diversidad.
En muchos contextos se enseña a esconder la identidad sexual no heterosexual, a los hombres gays a ser sobremasculinos, a las mujeres lesbianas a ser hiperfemeninas. Muchas veces se convierten en personajes para sostener su imagen ante otras personas.
El especialista indicó que las personas que se encuentran bajo estos contextos, deben de buscar hacer los procesos terapéuticos necesarios para estar bien y sanar, pero no para curar porque no se trata de una enfermedad no ser heterosexual, se trata de buscar la autoaceptación para estar bien con el mundo.











