Diversos modos de clonación afectan la venta de libros

De acuerdo a las librerías y editoriales, es un tema que está causando una merma importante debido a la clonación de libros en sus diferentes modalidades, que va desde las copias fotostáticas, las descargas en línea o pdf, entre otras.

Javier Terrones Hernández, encargado de la sucursal en Tuxtla de la Librería de la Universidad Autónoma de Chiapas, consideró que es un tema poco discutido y que causa grandes afectaciones.

De acuerdo a su experiencia, en donde han notado un mayor número de clonación es en los ejemplares de libros de medicina y de inglés, ya que son libros con una gran demanda.

“Son libros caros que no dejan de valer mil pesos por unidad, por ello los estudiantes buscan la forma de bajar los costos sacando copias, siempre buscan la manera de hacerlos más accesibles, aunque esto repercute en la calidad”, precisó.

Al ser cuestionado sobre la existencia de clonación de libros o ejemplares piratas, consideró que físicamente no ha encontrado uno, pero existe información de algunas librerías acerca de la existencia de ellos.

“Nos han comentado que son libros de mala calidad, el material no es el mismo, al abrirlos se rompen, la calidad de la imagen tampoco es igual, pero todos estos son temas que pegan directamente a las ventas”, comentó.

En días recientes se dio a conocer que, a nivel nacional, la piratería editorial poco a poco, de manera progresiva y como una enfermedad crónica, atenta contra la cultura nacional.

Pero no sólo eso, cuando alguien decide adquirir un libro pirata, financia a quienes no respetan el Estado de derecho, coincidieron expertos de la industria editorial.

Quetzalli de la Concha, gerente legal y de derechos de autor del Grupo Editorial Penguin Random House, destacó que cuatro de cada 10 libros que se consumen en el país son piratas, lo cual coloca a México en el primer lugar en venta de piratería de libro impreso.

Ese fenómeno, tolerado por el público y por las autoridades, ha ido creciendo exponencialmente.

Expuso que hace 15 años, dos de cada 10 obras eran piratas; ahora ya son cuatro. Y eso tiene como consecuencia que el dinero por las ventas llega a la delincuencia organizada, y los autores, editores y casas editoriales que dan trabajo a más de 400 mil familias no reciben la remuneración que les corresponde.

Terrones Hernández consideró que en estos momentos la economía no está en su mejor momento, aunque estas acciones de clonación o circulación de libros pirata no son las mejores opciones.

“Todo es entendible, sin embargo, la población debe entender que existen medios legales para adquirir un libro y se debe enfocar en ellas”, remarcó.