Don Diego, 16 años curando con plantas

El conocimiento lo obtuvo de especialistas de la Universidad de Chapingo. Rodolfo Flores / CP
El conocimiento lo obtuvo de especialistas de la Universidad de Chapingo. Rodolfo Flores / CP

Procedente quizá de la etnia Zoque, Diego Hernández López de 70 años de edad posee un amplio conocimiento de medicina herbolaria, su labor le ha llevado a recorrer diferentes regiones del estado de Chiapas, y para su capacitación ha recibido cursos en la Universidad Autónoma de Chapingo en la Ciudad de México.

De piel morena, pelo abundante de color negro, dientes bien conservados, ojos cafés de mirada profunda, el hombre pequeño de estatura comparte sus dones durante una visita a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.

Con cierta desconfianza al principio relata que 17 años atrás, durante una estancia con sus familiares en el centro del país fue asaltado, herido y golpeado salvajemente por unos pandilleros en la Delegación Nezahualcoyotl.

Derivado de este lamentable episodio para su persona, sufrió las secuelas, tiempo después comenzó a sentir fuertes dolores de cabeza, los cuales no podía controlar, los médicos le habían recetado medicamentos de por vida.

Ante ello y un poco deprimido, por azares del destino llegó un día a la Universidad de Chapingo, donde especialistas le recomendaron tomar unas plantas, no para calmar los dolores de cabeza, era para curarse totalmente.

Algo incrédulo, don Diego —como le conocen en su lugar de residencia, Berriozábal—, optó por tomar el tratamiento herbolario y las predicciones del especialista se hicieron realidad, el dolor desapareció totalmente.

Por este hecho, comparte, “me interesé en las plantas, así comencé, todo fue por un accidente que me ocurrió, ahora tenemos combinaciones de hierbas que curan hasta el cáncer, la diabetes, ácido úrico, gastritis, colitis, así como la lepra”.

Plantas curativas

El herbolario expuso que en el caso del cáncer se requiere de una mezcla especial de varias hierbas, pues este mal es derivado de una infección “se cura, hay tratamiento para eso”.

Los compuestos que hace con las manos, erradican las enfermedades, por citar un ejemplo en el caso de la diabetes se requiere un tratamiento de entre dos semanas y dos meses.

Para ello es necesario “una mezcla de hoja de níspero, hoja de aguacate criollo, hojas de nogal y eucalipto en diferentes proporciones, ese es el compuesto para curar la diabetes, el paciente lo voy checando en ese tiempo, para saber cómo va evolucionado”.

En cada tratamiento existe también una medida exacta para la ingestión de la medicina natural que también don Diego ha perfeccionado en estos años.

Su primer contacto con las plantas fue para su persona, para curar su cabeza, en esa ocasión recuerda que utilizó diente de león, hortiga e hinojo resultando el compuesto que le sanó de por vida.

Las plantas que utiliza para sus curaciones son secas, en bolsas de plástico o frascos donde carga moringa, árnica, borraja así como otras variedades de tallos y raíces que ocupa para tratar a los enfermos que visita en todo el estado.

Su don le ha llevado a sanar hombres y mujeres en los municipios de San Cristóbal, Ocosingo, Palenque, Tuxtla, Cintalapa, Yajalón, Simojovel entre otros más.

Los tratamientos que ofrece tienen costo módico, por ello es muy buscado, lo mismo por los campesinos de las regiones que visita, que por los adinerados de las ciudades.

“Yo le doy tratamiento a todas las personas, los que necesitan por una semana de tratamiento les cobro 50 pesos, ese es lo que siempre he pedido, nunca le subo yo creo que las plantas son para curar, a veces sólo sale para el pasaje pero no importa”, expresó.

Por último informa a los interesados en recibir su tratamiento, acudir al municipio de Berriozábal, sólo basta para encontrarlo con preguntar por don Diego “el que cura con plantas”.