Doña María López López, originaria de San Juan Chamula, lleva prácticamente toda su vida elaborando animales de lana con relleno de algodón, un trabajo que aparte de ser creativo, le permitió sacar adelante a sus hijos y vivir en paz en su hogar en la colonia Nueva Esperanza, en San Cristóbal de Las Casas, tras haber sido desplazada desde muy pequeña por conflictos religiosos.
Dentro del proceso para la hechura de los productos, en primer lugar compran la lana para poder trabajarla y crear sus diseños con gran dedicación, misma que cortan, bordan, costuran y rellenan con algodón, y tardan de tres días hasta más de una semana para acabarlos, contó Lucía, su hija, ya que su madre entiende el español pero no puede hablarlo en su totalidad.
Explicó que su mamá desde muy pequeña comenzó con esta actividad y vendiendo en el parque de la colonial ciudad pero en la actualidad trabajan con ella 10 integrantes de su familia desde hace 10 años y se dedican exclusivamente a realizar las figuras por pedidos que llegan desde otros estados e incluso de Estados Unidos.
Con relación a los precios de los animales de lana, Doña María maneja diversos costos que oscilan entre los 500 hasta los 4 mil 500 pesos dependiendo del tamaño y diseños multicolores que van desde leones, venados, tortugas, gatos, y las figuras de temporada como los borregos y renos.
Las artesanas contaron que no han tenido la oportunidad de asistir a exposiciones o concursos derivado de que no saben cómo contactar a las instituciones para pedir el apoyo, pero para este año esperan ser apuntadas para concursar.
Sin embargo, recordaron que fueron invitados a la Feria de Chapala en Jalisco, en donde lograron una buena venta y consiguieron algunos clientes: “de hecho estamos trabajando para enviar próximamente un pedido”; pero también sus productos artesanales han llegado a la Ciudad de México, Monterrey, Nayarit, entre otros.
Sentada en una silla de madera en el corredor de su hogar en donde mantiene postrada “una montaña” de leña para su uso en la cocina, doña María expresó su satisfacción porque gracias al trabajo que han realizado sus manos desde los 12 años ha sido su sustento para salir adelante y haber logrado formar su familia y tener prosperidad, vivir en paz junto a José, Mayra, Elias, Rosa, Marta, Lucy, sus hijos y su esposo que los apoya por las tardes en la elaboración de los enigmáticos animales de lana que son creados con una gama de colores en su exterior.












