Doña Susi, apasionada conductora de automotores

Doña Susi comenta que sus compañeros conductores son muy respetuosos con ella. Diego Pérez / CP
Doña Susi comenta que sus compañeros conductores son muy respetuosos con ella. Diego Pérez / CP

Desde que recuerda, Susana Álvarez Cortés, mejor conocida como “doña Susi”, ha disfrutado manejar, por lo que desde hace dos décadas comenzó con sus labores en el volante, siendo una de las pocas mujeres que conduce un transporte público en Tuxtla Gutiérrez, y quizás en todo el estado de Chiapas.

En un empleo habitualmente ocupado por hombres, en el transporte público pocas veces se ve a mujeres al frente, pero hay que reconocer que gradualmente ellas han ido ocupando estos espacios y lo hacen de muy buena manera.

Doña Susi cuenta que desde que tenía 22 años comenzó a laborar en un transporte escolar, mismo en el que disfrutaba el trato que tenía con niños, niñas y adolescentes; diariamente llegaba a sus casas para llevarlos a distintos planteles escolares, desde el jardín de niños hasta escuelas secundarias.

“Yo siempre he sido trabajadora y me encanta manejar, por eso inicié en el transporte escolar”, comparte a Cuarto Poder.

Al iniciar sus labores como conductora de transporte público, recorría alrededor de las 5:00 de la mañana las calles de las colonias del lado poniente de la ciudad, como Terán, San José Terán, fraccionamiento Buenos Aires, La Reliquia y Real del Bosque, entre otras, para llevar a pequeños estudiantes de escuelas como la “María Gutiérrez Carbajal”, “Enrique Rodríguez Cano”, “5 de Mayo” y hasta algunos colegios particulares; concluyendo con una jornada laboral de 11 horas, es decir, hasta las 4:00 p. m., y tras ello regresar a su casa.

Reconoce que el trato con los niños era muy cálido, muy amoroso, porque son ellos quienes cariñosamente la comenzaron a llamar doña Susi, al grado de que algunos la buscan para que sea ella quien los lleve a sus escuelas.

Pero las cosas cambiaron al llegar la pandemia, pues el cierre de las escuelas y una separación de su entonces esposo, quien era el dueño de la concesión del transporte, la llevaron a buscar un nuevo empleo, por lo que comenzó a laborar en la ruta 75.

Después de algunos meses de trabajar en esa ruta se cambió a la ruta 51, donde posteriormente uno de sus compañeros la invitó a integrarse a la ruta 108, ya que asegura, “es un empleo más formal, con un salario establecido”.

Así que día a día se le puede ver conduciendo la unidad 117 de la ruta que transita desde las colonias FSTSE, en el extremo sur oriente, y luego transitar por el centro, para concluir en la colonia Centenario, al extremo norte poniente de Tuxtla Gutiérrez.