Donan mobiliario a escuelas de Chiapas

En muchas escuelas de estos municipios fronterizos estudian niños, niñas y adolescentes que ingresan con un estatus de refugiados. CP
En muchas escuelas de estos municipios fronterizos estudian niños, niñas y adolescentes que ingresan con un estatus de refugiados. CP

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en México entregó mil 182 pupitres, así como diversos materiales a escuelas de Tapachula y Ciudad Hidalgo, en Chiapas.

Ello para mejorar las condiciones de esos centros educativos en las comunidades de acogida de la población solicitante de la condición de refugiado, se informó en un comunicado.

A través de un donativo, la oficina del Acnur en Tapachula entregó los pupitres para alumnos de seis escuelas de dichos municipios; también se prevé entregar 70 escritorios para maestros y 104 computadoras.

El oficial de Soluciones Duraderas del Acnur en México, Florian Hoepfner, dijo que “la educación es una herramienta indispensable para la integración de las personas refugiadas en sus comunidades de acogida. Las niñas y los niños deben también tener las mejores condiciones para facilitar el aprendizaje”.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Población Refugiada (Enpore) realizada entre la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación y el Acnur, en 2017, refiere que de las viviendas encuestadas que contaban con población entre seis y 18 años de edad el 67 por ciento de niñas, niños y adolescentes no estudiaban.

En ese contexto, la oficina del Acnur en Tapachula desarrolló un plan para apoyar a las escuelas de la región con pupitres, escritorios para maestros, computadoras y otros materiales indispensables para los alumnos y personal de estos centros educativos.

En Ciudad Hidalgo y Tapachula reside un alto porcentaje de la población extranjera que solicita la condición de refugiado en México, debido a que son ciudades fronterizas y ahí está establecida una oficina de la Comar.

Debido a que los solicitantes de la condición de refugiado no pueden abandonar Chiapas mientras siguen en el proceso, es muy común que las familias residan por largas temporadas en Tapachula y Ciudad Hidalgo, lo que implica que niños, niñas y adolescentes hagan buena parte de sus estudios en estas ciudades. “Estamos muy agradecidos con el Acnur porque nuestros niños ya no van a carecer de muebles. Ya van a poder estar bien sentados y podrán tener mejores condiciones para poder aprender. Son nuestros niños y nuestro personal que serán beneficiados por esta donación”, expresó Elio Obeth Roque Velázquez, director de la Escuela “Justo Sierra Méndez”, de Ciudad Hidalgo.

Se recordó que la educación es un derecho humano básico consagrado en diversos instrumentos internacionales firmados por México, incluidos la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados.

Sin embargo, a pesar de que el marco jurídico mexicano garantiza el acceso a la educación de la población solicitante de la condición de refugiado, en la práctica existen distintos obstáculos que representan un desafío en el ejercicio de este derecho.