Durante 12 semanas de descacharrización en Tuxtla se acumularon dos mil toneladas, revelan datos de la Secretaría de Salud Municipal. La titular de la dependencia municipal, Guadalupe Alfaro Zebadúa, dijo que los trabajos se realizaron con el apoyo de las diferentes áreas del Ayuntamiento.
Mencionó que es impresionante la cantidad de desechos que se acumulan al interior de las casas, pues se recorrió entre un 70 y 75 % de las colonias de la capital para realizar las labores correspondientes, arrojando este resultado.
“Hay gente que nos sigue pidiendo los descacharramientos, pero recordemos que estos son antes del inicio de la temporada de lluvias; hemos realizado descacharramientos en diferentes lugares, pero la parte intensiva ya la tuvimos, y la tenemos normalmente en los meses de marzo, abril y mayo. Son 12 semanas que nos ha llevado los últimos años y con mucha participación ciudadana que es lo que necesitamos”, comentó.
Hizo un llamado a evitar la acumulación de contenedores con agua para reducir la proliferación del mosquito Aedes aegypti, causante de enfermedades como dengue, zika y chikungunya.
Lugares como los panteones son puntos clave para la proliferación de los mosquitos, por lo que recomendó a la población evitar quitar la arena a los floreros del panteón y evitar los floreros hechizos, como los que se hacen con latas o con botes de refrescos que se cortan a la mitad, porque ahí se dan las condiciones para el crecimiento de las larvas.
¿Qué es lo que más se tira?
La funcionaria señaló que lo más común son las llantas, además de que estas se guardan en los techos, así como ollas viejitas que se quedan tiradas en los patios, juguetes e incluso las corcholatas pueden acumular larvas.
Abundó que las macetas no tienen el suficiente espacio para drenar y luego se convierten en un riesgo, pues hacen un charco o un espejo de agua y ello hace que los mosquitos proliferen, por lo tanto hay que drenar las macetas.












