Drogas no| zarmas sí?

"Para el gobierno de Estados Unidos poseer drogas es malo, muy malo. Se lo prohíbe tanto a sus ciudadanos como a sus vecinos, incluidos nosotros. Poseer un rifle AK-47, en cambio, es ""legítimo"", por eso cualquiera puede adquirir uno legalmente en suelo estadounidense y luego venderlo a narcotraficantes en México. zCual es la diferencia entre enervantes y armas? Básicamente, la dirección de su trasiego y la velocidad con la que matan. Sin embargo, para la nación vecina sólo uno de ellos representa un problema. Grave error.

Cuando a propuesta del ex presidente Vicente Fox el Congreso estuvo a punto de aprobar una legislación que permitía la portación de droga para uso personal, la presión estadounidense -junto con la de ""voces de la sociedad"", según la versión oficial- tumbó la iniciativa a través de un veto del propio Fox.

Hace tres días la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, dijo frente a la secretaria de Relaciones Exteriores mexicana, Patricia Espinosa: ""Yo sigo el tráfico de armas en todo el mundo, y nunca he sabido que a los traficantes de armas ilegales les importe mucho la ley. Así es que simplemente no acepto la noción de que el levantamiento de la prohibición (a la venta de armas de alto calibre en tiendas estadounidenses) haya conducido a los traficantes de armas a incrementar sus actividades"".

Si la prohibición no inhibe el contrabando, entonces, zpor qué permitir la venta rifles y no la de enervantes? Hay un doble discurso del país vecino. Sus funcionarios, además, ni siquiera comparten un diagnóstico del problema con México.

Mientras el subsecretario del Departamento de Estado, John Dimitri Negroponte, asegura que más de la mitad del arsenal que emplean los cárteles viene de Centroamérica, el subsecretario de la Cancillería mexicana para América del Norte, Carlos Rico Ferrat, dice que la mayor parte del armamento de los narcotraficantes proviene de la nación vecina. La última versión es la más creíble dado que la Oficina para el Control del Tabaco, Alcohol, Armas de Fuego y Explosivos estadounidense (ATF) indica que 90% del armamento ilegal que ingresa a nuestro territorio tiene su origen allá y 40% va a parar a manos de los cárteles.

De hecho, de acuerdo con reportes de inteligencia nacionales, no hay grupos clandestinos dedicados exclusivamente a la venta de armas en la frontera norte por lo fácil que es adquirirlas. Existen más de 100 mil permisionarios que las venden legalmente en negocios lícitos o a través de las ferias de las armas llamadas gun show. Sólo hace falta conseguir a un comprador con residencia en aquel país para tenerlas.

Usualmente se exige regulación de los flujos migratorios y comerciales de sur a norte, pero de norte a sur la rigidez no es la misma. La falta de un control estricto en el comercio de las armas del lado estadounidense y el mal funcionamiento de las aduanas del lado mexicano hacen de la frontera de 3 mil kilómetros una coladera.

Fenómenos transnacionales como el crimen organizado entre México y Estados Unidos no se resuelven atacando de forma aislada sólo uno de los factores, en este caso, el trasiego de droga.

Carece de sentido proveer a México de armamento y tecnología por medio de la Iniciativa Mérida -una vez sorteados condicionamientos y trabas burocráticas- si de forma clandestina ese mismo arsenal llega rápidamente a los enemigos. Cárteles de la droga que, además, obtienen sus ingresos de los consumidores estadounidenses. (El Universal)

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