El Juzgado Primero del ramo civil del distrito judicial de Tuxtla Gutiérrez emitió una sentencia definitiva en contra del empresario del ramo educativo y político chiapaneco, Emilio Enrique Salazar Farías, y contra tres personas más, y le dio la razón total a su primo hermano Federico Luis Salazar Farías ,quien había sido removido de manera ilegal del cargo de presidente del Consejo Directivo del Instituto de Estudios Superiores de Chiapas.
De acuerdo con la demanda presentada por Federico Luis Salazar cuya copia obra en poder de este reportero, una maniobra legaloide permitió al ahora diputado federal removerlo de dicho cargo en una Asamblea manipulada a su conveniencia, realizada el 11 de marzo del año 2002.
En dicha sentencia emitida el 7 de abril del presente año 2017, el citado juez analizó la demanda y decidió declarar nula a esa Asamblea, declaró nulos los acuerdos tomados en la misma y los actos derivados de ella, consistentes en todos los documentos que hayan firmado y los actos llevados a cabo después de esa fecha.
Asimismo, condena a los demandados a rendir cuentas ante el demandante Federico Luis Salazar Farías de todas las actividades realizadas en el periodo que ilegalmente han desempeñado en la administración del Instituto Educativo, el cual es del 11 de marzo de 2002 a la fecha indicada en la referida sentencia.
En una entrevista vía telefónica con el afectado, él informó que decidió realizar ese litigio por la vía civil después de haber detectado varias irregularidades cometidas en la multicitada Asamblea llevada a cabo en marzo de 2002 y en la que de manera ilegal se le removió a él como presidente del Consejo Directivo a efecto de que el ahora diputado federal y su padre tomaran el control absoluto de todas las actividades llevadas a cabo en el IESCH.
Refirió que en dicho juicio y ante el juez competente, el demandante logró demostrar legalmente su calidad de socio y añadió que el propio Emilio Salazar, su padre y su hermano –quienes también aparecen demandados- igualmente han aceptado como verdad esa circunstancia de accionista que él tiene en la referida empresa educativa.












