Eclipse, un fenómeno que tardará en repetirse

Eclipse, un fenómeno que tardará en repetirse

Uno de los eventos astronómicos más atractivos para la humanidad, son sin duda los eclipses, y en Chiapas pudimos disfrutar de uno de ellos, de nueva cuenta.

Este 8 de abril en Chiapas pudimos disfrutarlo, pues el Planetario Tuxtla abrió sus puertas y miles de familias acudieron para disfrutar del fenómeno astronómico.

Miles de personas, incluyendo extranjeros, disfrutaron de este espectáculo en donde el sol se tornó de color naranja a la vista.

Con los telescopios del sitio, uno a uno de los asistentes pudo observar a la luna cubrir al sol, pues se coloca justo en el campo de este, lo que provocó un oscurecimiento por algunos minutos.

Las personas disfrutaron de este espectáculo en donde el sol se tornó de color naranja a la vista.

Aunque no fue total en todas las áreas, en 1991 se registró un eclipse que dejó una impresión duradera en aquellos que pudieron presenciarlo. La sombra de la luna recorrió partes de México y América Central.

El evento se pudo observar en tres países de América del Norte, incluyendo México, Canadá y Estados Unidos de Norteamérica.

En esta ocasión las mejores condiciones climáticas para la observación se dieron en México, por lo que desde las 10 de la mañana muchas personas acudieron al Planetario Tuxtla, en donde estuvieron hasta cerca de la una de la tarde.

En el suelo se pudieron observar medias lunas, en lugar de los reflejos cilíndricos que normalmente podemos observar.

La duración de la fase total del eclipse fue mayor en nuestro país. Por esta razón, la comunidad científica en México lo consideró un evento excepcional.

En Chiapas el eclipse solar comenzó a las 11:00 am, alcanzando su punto máximo a entre las 12:16 y 12:19, tiempo en el que la luna cubrió el disco solar, lo que provocó un oscurecimiento.

Para fortuna de las personas que acudieron a observar el evento, el porcentaje de visibilidad fue de un 100 por ciento, así que pudieron disfrutar con calma de la observación en los telescopios.

Costumbres de las culturas prehispánicas

Las culturas prehispánicas, como los mayas, zoques y mames, atribuían gran significado a los eclipses solares. Para ellos, estos eventos desencadenaban emociones que oscilaban entre el miedo y la aprehensión. Algunas de sus creencias y prácticas incluían:

Los mayas: Este antiguo pueblo floreció en regiones de Guatemala y varios estados de México, incluyendo Chiapas. Los mayas eran notables matemáticos y astrónomos. Para ellos, los eclipses solares eran momentos de incertidumbre sobre la integridad de los astros que daban vida y luz a la tierra. Realizaban rituales y ofrendas de sangre al Dios Sol para impulsar su recorrido. Además, creían que la luna, al tapar al sol, lo entregaba a una entidad llamada Tecuani, el “come gente”.

Los zoques consideraban al sol como el mero padre, en tanto que calificaban a la luna como madre vieja.