Ecologistas conformados como vigilantes comunitarios del ejido Emiliano Zapata “Las Conchas”, en el municipio de Mazatán, inician una nueva temporada para tratar de proteger de depredadores a la tortuga golfina que desova en playas de este municipio, lo hacen por cuenta propia y sin ningún apoyo del gobierno, previo al inicio de la temporada de anidación.
Comuneros
En entrevista, el biólogo José Alfredo González Gerardo, integrante del grupo comunitario de protección de flora y fauna de Mazatán, afirmó que en este año serán 15 comuneros los que estarán en las acciones de vigilancia de la tortuga golfina, asimismo, se han sumado estudiantes de Bio-ciencias en esta actividad.
Dijo que lamentablemente los vigilantes iniciarán su labor con carencias, ya que no cuentan con uniformes, lámparas o impermeables para cubrirse de las lluvias. Nunca han recibido apoyo de las autoridades en sus 13 años de existencia.
Señaló que es una tarea titánica que realizan los vigilantes comunitarios, quienes con recursos propios llevan a cabo monitoreos nocturnos para la localización de nidos, para posteriormente llevarlos a un lugar de resguardo e incubación donde se garantice la supervivencia de esta especie.
Record
Indicó que en esta temporada buscan superar las cifras alcanzadas en el 2023, las cuales fueron muy bajas, con solo 25 nidos protegidos que dio como resultado la liberación de dos mil crías de tortuga golfina.
“La temporada de anidación de la tortuga golfina inicia a finales de junio y se extiende hasta el mes de noviembre, y durante este tiempo los vigilantes comunitarios realizan recorridos nocturnos para recuperar nidos”, abundó.
Reconoció que los voluntarios recorren noche a noche unos 10 kilómetros en la búsqueda de la anidación de la tortuga marina y proteger los huevos de los saqueadores, para posteriormente llevarlos al centro de conservación para garantizar el nacimiento de las crías.
Mencionó que es difícil competir con los saqueadores, porque los voluntarios forman brigadas de cinco personas, mientras que los saqueadores son quizás de igual número, pero en años anteriores se ha detectado la presencia de grupos con cuatrimotos que les permiten recorridos más largos, porque los mueve la obtención de un recurso económico considerable.












