En el marco de la celebración del Día de la Madre Tierra, que se llevó a cabo este 22 de abril, Adrián Méndez Barrera, director general de la Frontera Sur-Istmo y Pacífico Sur de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), explicó que la sobreexplotación de los recursos naturales ha provocado que la mayoría de los ecosistemas estén destruidos.
Durante estas fechas, dijo, la población debe reflexionar para crear un equilibrio entre las necesidades económicas y las sociales; la pandemia del Covid-19, añadió, también cambiará la forma en que se tiene que cuidar el medio ambiente.
La excesiva actividad humana, detalló, ha provocado que en México sólo quede el 15 por ciento de selvas tropicales y, todas las especies de animales que estaban en esas zonas, ya no existen.
Cuando los seres humanos no invaden los entornos, remarcó, la naturaleza tiene la capacidad de mantener un control en las plagas, incluso puede regular ciertas enfermedades. Desafortunadamente, existen espacios que ahora son débiles debido a que la población alteró la dinámica entre la flora y la fauna.
En términos generales, opinó, no hay buenos números con relación al daño que se le ha hecho a la flora y la fauna; en esta época (en todo el mundo) en los últimos años, es cuando el nivel de desaparición de especies es más alto, ante el aumento de la sequía y la ausencia de lluvias.
La falta de agua, el ambiente muy caluroso o las mismas inundaciones, recordó el funcionario federal, se originan de un desequilibrio ambiental y de que no se ha tratado bien a la Madre Tierra.
Las viejas prácticas como encender fuego para cazar tortugas e iguanas de sus nidos siguen activas, debido a que forman parte de la cultura de un pueblo; no obstante, también existen grandes compañías que sacan un dineral con el oro sin importar el daño ambiental.
“Tenemos que hacer una reflexión de que a la Madre Tierra le estamos sacando más de lo que puede dar; la estamos contaminando más de lo que puede absorber, nos perjudica directamente”, remarcó el funcionario.
Los ecosistemas que regulaban la erosión de la tierra o las inundaciones, remarcó, ya no están y eso puede generar una catástrofe cuando se presentan los fenómenos naturales. En México el 12 por ciento del territorio está catalogado como Áreas Naturales Protegidas, espacios que mantiene una vida saludable.
Sin embargo, a un costado de esos entornos se encuentran espacios que fueron transformados a pastizales y que un incendio forestal puede causar daños severos sobre las zonas que están bajo protección de las autoridades.
Méndez Barrera enfatizó que las autoridades son las responsables de generar políticas públicas y programas que tienen que aplicarse en el medio ambiente para proteger toda la biodiversidad y también para recuperarla; en contraparte, la población tiene que bajar el nivel de consumo de los recursos naturales y también la movilidad que, en la mayoría de los casos, implica contaminación.












