La investigadora del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Ariane Dor, afirma que la mejor técnica para controlar los mosquitos es usar el enfoque integral, que implica la eliminación de los criaderos de larvas, la aplicación de larvicidas e insecticidas.
Debido a que hasta la fecha no existe vacuna contra el virus, las medidas de prevención y de control se han enfocado en evitar las picaduras de mosquitos, la transmisión sexual y controlar las poblaciones del mosquito vector de la enfermedad.
La investigadora de Cátedras Conacyt en la Unidad Tapachula de Ecosur, afirma que desde hace más de 15 años, el colegio colabora con el Programa Moscamed para mejorar la Técnica del Insecto Estéril (TIE) contra las moscas de la fruta, que son una plaga agrícola con un fuerte impacto económico para nuestro país.
Ariane Dor, expuso que la propagación del virus a través del continente siguió un padrón similar al del virus del chikungunya que llegó con anterioridad y desde abril de 2015, el virus del zika se está propagando a casi todo el Sur, Centroamérica y El Caribe.
Indicó que aunque la mejor técnica para controlar los mosquitos usa el enfoque integral, cada uno de los aspectos tiene limitaciones, ya que las comunidades no pueden eliminar todos los criaderos potenciales.
“Las nebulizaciones peri-domésticas de insecticidas no son muy eficientes, mientras que las aspersiones intra-domiciliar y los larvicidas lo son en algunos casos, por lo que, entre otros, se recomienda buscar y probar nuevas estrategias y productos para controlar los vectores”, explicó.
La investigadora indicó que en años recientes, y a raíz de la creciente importancia en la región de las enfermedades dengue, chikungunya y zika, transmitidas por mosquitos del género Aedes, ha surgido la iniciativa de aprovechar la experiencia y capacidades desarrolladas para aplicar la TIE en el control de mosquitos vectores.
La TIE consiste en la disminución de la tasa de natalidad del insecto que se desea eliminar, a través de la liberación de millones de insectos machos estériles en un área determinada del campo.
Estos machos estériles compiten con los machos silvestres y fértiles por las hembras silvestres. Si hay más machos estériles que silvestres, la mayoría de las copulas que ocurren no generarán descendencia y el número de insecto disminuirá a lo largo del tiempo.
Esta técnica fue aplicada –dijo- exitosamente por primera vez contra el gusano barrenador del ganado en los años 50 y 60. “Desde entonces ha sido usada para controlar varias plagas agrícolas (incluyendo las moscas de la fruta) y vectores de enfermedades. En las últimas décadas, Aedes aegypti y Ae. albopictus han sido consideradas como especies blancos de esta técnica”.











