Los bosques de montaña de Los Altos de Chiapas se han fragmentado y modificado su estructura y composición florística debido a prácticas como la tala, la expansión de la frontera agrícola y el crecimiento urbano, esto de acuerdo al maestro en Ciencias del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), José Gerardo Domínguez Vera. Por lo que una alternativa para su conservación es el ecoturismo, el cual se ha desarrollado en varias regiones de México.
Según la organización The Nature Conservancy (TNC), Chiapas ha perdido 55 % de sus bosques, principalmente por la deforestación para realizar actividades agropecuarias y la tala ilegal.
Con la presentación de la investigación denominada “Conservación de bosques de montaña a través del ecoturismo”, el especialista en Manejo y Conservación de Recursos Naturales subrayó que para las personas el ecoturismo ha traído importantes cambios en la región.
Qué es el ecoturismo
El ecoturismo en esencia plantea viajar por áreas naturales sin perturbarlas, con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar tanto sus atractivos naturales como las manifestaciones culturales que allí puedan encontrarse. Para ser considerado ecoturismo este debe de involucrar mínimos impactos al medio ambiente.
El maestro en Recursos Naturales y Desarrollo Rural destacó que esta actividad trajo cambios en el uso de la tierra y en la forma de pensar de las personas involucradas en el manejo; además, permitió el desarrollo de una cobertura forestal con condición ecológica entre baja y moderada.
Agregó que la efectividad de conservación puede mejorarse con acciones de enriquecimiento forestal con más especies de los bosques de montaña de la región.
Domínguez Vera identificó prácticas locales que implementan los socios de los parques ecoturísticos Arcotete, grutas del Mamut y grutas de Rancho Nuevo, y su posible relación con la condición ecológica y conservación de sus bosques dentro del marco de ecoturismo que ellos implementan.
Trabajo que permitió obtener información social por medio de entrevistas desde una perspectiva de las prácticas respecto al ecoturismo como una manera de fomentar la conservación del entorno.
Así como información ambiental a través del procesamiento de imágenes satelitales y un muestreo de la riqueza y composición de los bosques de cada sitio ecoturístico para valorar su estado de conservación.
Con la información social y ambiental se crearon índices que permitieron ver una tendencia positiva entre los índices de prácticas y los índices de condición ecológica y diversidad de los bosques.












