La Auditoría Superior de la Federación ha hecho énfasis en la necesidad de crear un Sistema Nacional de Fiscalización para avanzar hacia una efectiva rendición de cuentas. Ahora se da por hecho que un Estado fuerte es primero un Estado transparente, por lo que, además, ante lo sucedido en muchos municipios no sólo de Chiapas sino en otros estados del país, este objetivo es el siguiente paso en una cadena de acciones para una mayor eficacia gubernamental.
Por su parte, Chiapas ha visto en los últimos días como varios ex presidentes municipales han estado cayendo en prisión por diversas irregularidades, a saber, malversación de recursos, peculado, falta de comprobación de erogaciones, entre otros delitos. También, los chiapanecos han sido testigos, como nunca en la historia reciente de nuestra entidad, de la declaratoria de bancarrota, es decir de insolvencia manifiesta de los presidentes entrantes para encarar los retos y obligaciones que implica la administración del primer nivel de gobierno.
Aparte del gobierno estatal anterior, los presidentes municipales son los que han estado realizando el peor trabajo en materia de administración. Los que cayeron en prisión no son los únicos. Vale la pena hacer énfasis en que fueron encarcelados por acciones cometidas en su gestión, pero ellos también habían heredado un déficit de varios periodos anteriores.
Como se sabe, a nivel nacional existen varias organizaciones que agrupan a presidentes municipales en las que se habla de muchas cosas, pero no de capacitación o asesoría, no obstante, el mismo gobierno trabaja en ese sentido, pero por los resultados vistos hasta ahora, no se ha logrado mucho.
Los presidentes municipales del sur sureste del país, por ejemplo, el año pasado demandaban la creación de un fondo fijo destinado exclusivamente a la seguridad en los municipios, ante la urgencia, según dijeron, de que el Subsidio de Seguridad Pública Municipal que opera hoy para combatir la delincuencia en los gobiernos de ese nivel, sea fijo y deje de ser limitado y variable. Pero sin rendir cuentas. Aunque no sólo exigen para ese rubro.
Ahora, en la situación de quiebra que se ha dado a conocer, resulta interesante saber cuál es la estrategia que adoptarán estas autoridades, porque algo deberán hacer. Sanear las finanzas en este nivel mediante un efectivo cumplimiento de las contribuciones locales, aumentar los controles, hacer respetar la ley en cuanto a la rendición de cuentas, planeación de la obra pública, depuración de personal, son sólo algunos de los objetivos que deberán alcanzar los ediles, pues de lo contrario seguiremos viendo, como ya lo vimos en Chiapas, situaciones de parálisis con el consecuente desgobierno.
Solicitar que el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos contribuya en la supervisión y revisión de cuentas de los Ayuntamientos municipales también sería conveniente, ya que los órganos competentes en los Congresos estatales no han logrado que los presidentes cumplan ni con la obligatoria Cuenta Pública.











