Maestros, alumnos, padres de familia, gobierno e instituciones, “es necesario echarle ganas porque los niños, adolescentes y jóvenes se merecen algo mejor de lo que les hemos dado hasta ahora”, afirmó el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, al referirse al inicio del ciclo escolar 2022-2023.
En este sentido, comentó que la Iglesia católica se pronunció y dirigió un mensaje a la comunidad estudiantil, en el que considera necesario articular “pactos educativos locales que nos ayuden a tejer los lazos de solidaridad en la comunidad educativa, con el hilo cálido de la solidaridad, el cuidado y la creatividad”.
Martínez Castilla comentó que en días pasados los obispos de México emitieron un mensaje dirigido a los directivos, maestros, padres de familia, estudiantes y sociedad en general, invitándolos “a centrar su mirada en la tarea esencial de educar a los niños y jóvenes de nuestro México”, pues “ellos son el centro y el fin de la acción educativa”.
Hizo un puntual señalamiento con relación a que el papa Francisco comenta que el mundo está atravesando por una catástrofe educativa global.
En este contexto, dijo que hacen un llamado a responder a los desafíos más inmediatos de las instituciones educativas, pero también “a encontrar caminos nuevos de relación de cara a la crisis generalizada que vivimos”.
Además, la Iglesia afirma que mientras el ser humano no asuma su existencia de manera trascedente y responsable, vivirá ahogado en sus visiones e intereses y sin sentidos.
Trabajo
En el mencionado mensaje, “exhortamos a que se orienten mejor las pasiones y anhelos legítimos del magisterio a proyectos concretos, solidarios y factibles, que transformen nuestras realidades educativas locales; y por supuesto, a cooperar para aliviar las situaciones de dolor de nuestros hermanos, particularmente los más pequeños, alejados y necesitados”.
Lo anterior con la máxima participación social del Estado, es decir, gobierno y sociedad, por lo que señalaron como urgente desactivar los enconos, escuchar a los expertos, así como a los agentes directos de la educación.












