En Chiapas no hay una educación sexual integral, ya que se cree que la educación sexual se debe abordar sólo en biología, que sólo demuestra a groso modo los genitales masculinos y femeninos y no vas más allá, lo aborda incluso la sexualidad desde el fin de la reproducción.
Lo anterior lo manifestó Patricia Sánchez, presidenta y fundadora de Mi Útero Feliz Asociación Civil, durante el foro virtual “Educación Integral en Sexualidades, un elemento indispensable para la salud, el bienestar y el ejercicio de derechos de mujeres y niñas”, organizado por la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos.
Bajo el tema la Educación Integral en Sexualidades como medio de prevención del abuso sexual, la activista indicó que si bien se abordan algunos aspectos en la educación sexual que se imparte hoy día en las escuelas, como enfermedades de transmisión sexual, al final el enfoque es el mismo, la reproducción.
Algo importante es que no se habla de los métodos anticonceptivos a detalle, sobre todo en la adolescencia, que es cuando empiezan a experimentar. Pareciera que dan a entender que se debe disfrutar la sexualidad hasta la edad adulta o el matrimonio.
Enfatizó que la educación sexual integral debería darse desde el preescolar; si bien mucha gente se opone porque tienen la idea que hacerlo implica enseñar a los menores ejercer su sexualidad, esto es totalmente erróneo.
Esto ayuda únicamente a que los niños conozcan su cuerpo, identifiquen sus genitales, que los nombren como tal, porque uno de los errores más comunes en la sexualidad es no llamar las cosas por su nombre, lo cual no ayuda para nada.
Llamar las cosas por su nombre ayuda a que si un menor es víctima de abuso, pueda decirlo y nombrar cómo ocurrió, sí lo tocaron y dónde le están haciendo daño. Se enfoca principalmente en enseñarles que nadie puede tocar sus cuerpos, y que si alguien lo hace es abuso, que no está bien.
Aplicando una educación sexual integral de acuerdo a cada edad, ayudará a que los menores crezcan con empatía, seguridad, con una personalidad estable, dejando a un lado los prejuicios por identidad de género, orientación sexual y otros aspectos relacionados.
También permitirá que los adolescentes y jóvenes ejerzan una sexualidad más consciente, seguros de sí mismos, sin presión social y sin prejuicios, sobre todo sin caer en el abuso.
Emily Kristhel Reyes Guzmán, coordinadora estatal de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddeser), mencionó que con el apoyo de la Embajada de Alemania están desarrollando un proyecto para fortalecer la capacidad de funcionarios públicos, personal institucional y docentes.
En el marco de este proyecto, se busca organizar un foro enfocado a la prevención y atención de la violencia sexual hacia niñas y adolescentes, y promover la educación integral de la sexualidad, dirigido a adolescentes, mujeres, docentes y demás interesados.












