En el marco del Segundo Congreso Internacional en Salud Pública y Desastres, la doctora Margarita Aguilar Ruiz participó con la ponencia titulada “Equidad y calidad en la atención de los servicios médicos de salud reproductiva”.
La equidad a la que Aguilar Ruiz se refirió durante su ponencia fue la relativa a la igualdad social, ya que detalló que en cuanto a salud reproductiva, son los estratos sociales más pobres los que registran mayor tasa de mortalidad.
Por eso se aspira a la igualdad social, lo cual, aseguró Aguilar Ruiz, se logra por medio de la educación. La educación reproductiva previene que las mujeres tengan malos cuidados durante su embarazo, que puede derivar en problemas para ambas vidas.
Alrededor del mundo, 800 mujeres mueren por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto, pero sin ir tan lejos, lo mismo puede observarse en la periferia de esta ciudad, en colonias alejadas del centro, donde se ha registrado un alto índice de abortos en la población adolescente.
En en estado, el 26 por ciento de la población femenil fenece por hipertensión, el 21 por ciento por hemorragias derivadas de mala atención médica, en 12 por ciento por complicaciones por aborto inseguro, el 13 por ciento por partos obstruidos y el 8 por ciento por sepsis, reveló Aguilar Ruiz.
En este sentido es la población adolescente la que corre mayor riesgo, debido a que no hay una cultura de la salud reproductiva. Las niñas se embarazan y ponen en riesgo su vida y la de su cría, porque ni ellas están bien desarrolladas ni el producto tiene de dónde nutrirse.
Se estima que si hubiera cultura de salud reproductiva, hasta un 80 por ciento de las muertes relacionadas con estos temas podría evitarse.












