Científicamente no hay pruebas de que determinados edulcorantes provoquen problemas graves a la salud por el consumo diario a largo plazo, si bien muchas personas señalan que son malos para la salud ninguno ofrece evidencias o estudios al respecto. Hay que considerar que en la última década han surgido varios de origen natural.
En internet es posible encontrar información que indique que pueden causar pérdida de la memoria o un descontrol en enfermedades crónico-degenerativas, pero ninguna con verdadera evidencia científica, comentó Gilbert Vela Gutiérrez, profesor-investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Los edulcorantes son sustitutos del azúcar, la mayoría de ellos son artificiales, elaborados por medio de un procedimiento químico bajo una normatividad en cuanto a seguridad e inocuidad para el consumo humano; aunque en los últimos años han surgido algunos naturales, que se obtienen de extractos de plantas.
Es claro que, como en todo, los alimentos, el agua, los productos naturales, aunque sean inocuos, pueden generar cierto efecto negativo, por la frecuencia y sobre todo la cantidad en que se consumen; además de con qué otros alimentos se mezclan en la dieta diaria. Se debe tener un equilibrio en la alimentación.
El consumo de edulcorantes es una alternativa para algunas personas, como quienes padecen diabetes, pero la recomendación de los especialistas es ingerirlos en pequeñas porciones e ir eliminándolo de la dieta diaria poco a poco, debido a que esta demostrado que el cuerpo no requiere azúcar para sobrevivir.
Hay un sinfín de investigaciones del impacto de una dieta alta en sodio, azúcares y procesados, a nivel corporal y cerebral. Actualmente se sabe que los receptores cerebrales no están hechos para el consumo de azúcar, sino para proteínas, lípidos, carbohidratos de alimentos de origen natural, así como agua.
El investigador refirió que las personas que no tienen ningún padecimiento pueden consumir azúcar natural, pero también en pequeñas porciones para evitar problemas de salud a futuro. La alternativa sería un edulcorante no calórico de origen natural, aunque lo mejor sería evitar estos productos.
Enfatizó que antes de comprar un edulcorante y cualquier otro producto se debe leer la etiqueta para saber si es procesado o natural, atendiendo también al nuevo etiquetado. Sobre el tema del azúcar, el producto más recomendable es la azúcar morena, ya que es menos procesada.












