Margarita Aguilar encarna algunos de los papeles más trascendentales del humano: mujer, madre, poetiza, procuradora de la salud y compañera. Es un ejemplo de desarrollo continuo y trascendencia. Su nombre completo es Margarita Aguilar Ruiz, una mujer que ha destacado por su compromiso social, por ayudar a quienes más lo necesitan; su atención por los más desprotegidos se evidenció desde estudiante, enfocando su atención en la medicina como una herramienta de revolución. Sí, revolución, un acercamiento sutil hacia los más desprotegidos y necesitados. En ese andar se encontró con la literatura como mecanismo de expresión. Algo en su pecho estallaba es por eso que como catarsis la escritura le permitió un desahogo de sus posibilidades como mujer trascendental. Escribió una y otra vez, en muchos de los casos vinculando el pensamiento precolombino medicinal con las necesidades contemporáneas. En ese andar se encontró también con Federico Álvarez del Toro y juntos consolidaron un encuentro, lo mismo fortuito que integral. Margarita se hizo madre también, o más bien, su hija le cambió el ser; una mujer trascendental. Profesional Margarita Aguilar, actual oficial de Cooperación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)/ Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Chiapas. Ha trabajado por doce años como líder de programas estatales dirigidos a grupos vulnerables de Chiapas (Promoción de la salud, Unidad de Género y salud, Programa Estatal de Prevención y Control del VIH/SIDA y otras ITS, Programa de Prevención y Control de Tuberculosis y Lepra, entre otros). Ha escrito novelas sociales sobre el tema de los grupos vulnerables y el impacto de condiciones como el VIH/SIDA, la violencia de género, la trata de personas, la inequidad social y la militarización entre otras; la mayoría se encuentran en la web: Con la fe erosionada, Rosas sin cáliz, Rosario… el rostro femenino del SIDA, La casa de los Cipreses… una mirada al mundo gay”, La Matriarca, etc. En este trayecto de vida ligado a la salud pública y a las emociones y sentimientos ha venido construyendo una propuesta dirigida para la prevención y la atención de los niños viviendo con VIH/SIDA, su propia maternidad y el reencuentro que esta etapa le ha permitido con su ser mujer y la niñez hacen que este proyecto sea un anhelo existencial por el cual trabajar y confortar los deseos de justicia social.












