Ejército Mexicano, del pueblo a la nación

Ejército Mexicano, del pueblo a la nación

El Ejército de nuestros días es una institución con gran aprobación por parte de la sociedad mexicana. Con un despliegue permanente en todo el territorio nacional de 214 mil hombres y mujeres en 12 regiones militares, en 46 zonas que tienen a su cargo unidades, dependencias e instalaciones para el cumplimiento de las misiones orgánicas.

Y con una marcada apertura institucional hacia la igualdad entre las mujeres y los hombres, pues en los últimos años ha incrementado su efectivo de personal femenino, contando actualmente con más de 25 mil 95 mujeres, de las cuales cinco son generales, 673 jefes, 3 mil 292 oficiales y 21 mil 325 de tropa.

Producto de sus orígenes, el Ejército Mexicano es cercano a la población y con un gran compromiso social, manifestando su vocación de servicio, lealtad e institucionalidad. Muestra de ello es el Plan DN-III-E, con el cual el personal ha tenido 3 mil 749 participaciones, atendiendo diversas situaciones de emergencia y desastres en todo el país.

Plan que actualmente se aplica de manera inédita para atender la contingencia sanitaria ocasionada por el covid-19, complementando las capacidades del Sistema Nacional de Salud.

¿Cuál es su origen?

El Ejército Mexicano es una institución que ha sido constante y se ha ido adecuando a la historia del desarrollo nacional. Con el Decreto núm. 720 del 22 de marzo de 1950, se declaró el 19 de febrero de cada año como el “Día del Ejército Mexicano (Nacional)”.

También llamado el “Día del Soldado”, la celebración toma de referencia la fecha del génesis del actual Ejército Mexicano: surgió en el XXII Congreso Constitucional Libre, Independiente y Soberano del Estado de Coahuila que, en su Decreto 1421 del 19 de febrero de 1913, desconoció al general Victoriano Huerta.

Esto otorgo facultades extraordinarias a Venustiano Carranza, en su calidad de gobernador del Estado, para armar fuerzas que ayudaran al sostenimiento del orden constitucional quebrantado, y cumpliendo con ese mandato, se dio a la tarea de organizar un ejército con gente del pueblo.

El 26 de marzo de ese año redactó el Plan de Guadalupe, en el que se le nombró como primer jefe y se dio la conformación de la fuerza que le dio nombre al “Ejército Constitucionalista”, cimiento del actual Ejército Mexicano. Carranza quedó facultado para realizar diversas acciones que fueron dando forma a la nueva institución armada.

La división territorial con siete cuerpos del Ejército y la creación de la Secretaría de Guerra y Marina -hoy Secretaría de la Defensa Nacional-, fueron aspectos determinantes en la formación de la naciente institución que se consolidó con la firma de los Tratados de Teoloyucan; hecho trascendental para que iniciaran esta etapa con la reorganización.

De tal forma que el 13 de marzo 1916 se nombró al general Álvaro Obregón como secretario del Despacho de Guerra y Marina, quien reestructuró de manera definitiva los departamentos de la dependencia; además incluyó la creación de escuelas militares para impartir enseñanza a los jefes y oficiales.

Por igual la creación de establecimientos fabriles e industrias militares así como talleres para la confección de vestuario, correaje y equipo; reparación e instauración de cuarteles y edificios; al igual que la creación de la Procuraduría de Justicia Militar, con las disposiciones para el pago de haberes a los generales, jefes y oficiales.