De acuerdo a los reportes de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Tuxtla Gutiérrez, las colonias con mayor índice delictivo son Terán, Plan de Ayala y Las Granjas así como otras de la periferia, donde las autoridades han puesto mayor énfasis para revertir la situación.
Jorge Alexis Zuarth Córdova, secretario de Seguridad Pública, dio a conocer que más allá de tener punto focalizado, la incidencia suele presentar variaciones, por ello todo los días se realizan mesas de seguridad con la participación de autoridades policíacas, militares y ministeriales.
En estas mesas se realiza un análisis para redireccionar las estrategias de las corporaciones para el combate a los delitos.
Destacó que en las colonias se trabaja de manera permanente, “no se trata de tener la presencia, tenemos una nueva dinámica para que de entrada la población sepa quienes somos nosotros, de esta manera se genera un acercamiento, confianza por parte de la sociedad”.
Detalló que de manera personal, ha realizado los recorridos, en las zonas de difícil acceso como La Fortuna, Terán, San Francisco, así como otras zonas sin descuidar el resto de la ciudad.
La nueva dinámica tiene un objetivo en concreto, “es el de generar confianza, es cierto, la realidad es que la policía no tiene la confianza de la gente por eso no existe la cultura de la denuncia, por ese factor o porque lo ven únicamente como una pérdida de tiempo”.
En este punto, detalló que del total de delitos que ocurren, el nueve por ciento se denuncia, existiendo un umbral del 98 por ciento.
En otro orden de ideas, expuso que en diferentes medios de comunicación han confundido la información sobre algunos hechos delictivos.
“Algo que ocurrió con una publicación fue que daban a conocer la existencia de Maras en Terán donde supuestamente cobraban derecho de piso, y al realizar los recorridos se constato que los delitos eran del fuero común, no habían pandillas”, manifestó.
Finalmente, exhortó a la población para que realice las denuncias correspondientes ante cualquier ilícito sufrido, a otorgar la confianza a las autoridades para trabajar en la seguridad de la capital chiapaneca.












