A través de una red de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), la ciudad de Tuxtla Gutiérrez ha logrado sanear el 95 por ciento de las aguas residuales de la zona urbana.
El director de Saneamiento del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa), Jesús Morales Gómez, comentó que el agua residual, una vez que fue utilizada, se va a una red de alcantarillado, después pasa a una red de colectores, para posteriormente ser llevada a una planta de tratamiento.
Tres plantas tratadoras
En la capital del estado existen PTAR en el fraccionamiento Paso Limón (a un costado del parque Tuchtlán), en el ejido Emiliano Zapata, Copoya, Real del Bosque, Tres Marías y El Jobo, a las que se suman plantas de tratamiento de desarrollos habitacionales privados y de diferentes centros comerciales.
Como ejemplo, dijo que a través de obras de saneamiento del río Sabinal, más el trabajo de las plantas de tratamiento, ahora se permite que el agua residual, que antes se descargaba y provocaba su contaminación, se regrese de mejor manera.
Morales Gómez aclaró que en el caso de la PTAR de Paso Limón, la calidad con la que se regresa el agua es tan buena, que permite un nivel óptimo de oxigenación y con esto se ha logrado la recuperación de la fauna nativa del río, incluso logrando ver colonias de peces en varios puntos del afluente.
Al llegar el agua residual a una PTAR, esta ingresa a un sistema de pretratamiento, donde se captan arenas y basuras, posteriormente se va a un tratamiento primario con lo que se le quita la parte orgánica; en el caso específico de la planta ubica en El Jobo, se cuenta con un reactor anaerobio de flujo ascendente conocido como RAFA. Y posteriormente el agua pasa a un tratamiento secundario a base de humedales artificiales.
En el proceso de humedal artificial se emula un sustrato, el cual es una base de piedras y que en la parte superior se colocan plantas —en ese caso espadañas—, lo cual permite una simbiosis con el agua residual y consecuentemente sale con una calidad más aceptable. Después se le dosifica cloro para cumplir con la Norma Oficial Mexicana (NOM) y por último se libera de nueva cuenta a fin de que se incorpore a la naturaleza.
Amplían en El Jobo
En este mismo contexto, el funcionario municipal dio a conocer que se está realizando la ampliación la PTAR ubicada en el ejido El Jobo, la cual tenía una capacidad de 5.7 litros por segundo y se está ampliando para garantizar el tratamiento de 15 litros por segundo; inclusive se puede ampliar a 20 litros por segundo.
La obra tiene un avance del 60 por ciento y esperan se logre concluir en el mes de diciembre del presente año, a través de una inversión tripartida que incluye de 12 millones de pesos por parte del Ayuntamiento, 16 millones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y 14 millones por parte de la Comisión Estatal de Caminos e Infraestructura Hidráulica, la cual es además la institución encargada de ejecutar la obra.
A través de esta PTAR se beneficia a los pobladores de la comunidad El Jobo, además de que el escurrimiento natural desemboca en el río Suchiapa, por lo que la obra beneficia a un sinnúmero de pobladores que habitan en las cercanías de la cuenca.
El director de Saneamiento también pidió reconocer a sus compañeros que laboran en las diferentes áreas de las PTAR —de la ciudad—, además de quienes laboran en las áreas de reparación de la red de drenaje.












