Hace 10 años se podía disfrutar de las aguas del río Pacú. Era una fuente natural de abastecimiento para muchos animales. Hoy es imposible. De él sólo emanan olores fétidos y gases. Es un desastre ecológico derivado de la impunidad y negligencia.
De las siete mil casas existentes en el fraccionamiento Real del Bosque, por lo menos cinco mil 800 descargan diariamente sus aguas negras a una pequeña cuenca, que a su vez nutre a un sistema hídrico natural de la zona, contaminando no sólo a éste sino también al río Pacú y otros más que se ubican en el municipio de Suchiapa.
Desde el 2006, la colonia comenzó a recibir a sus primeros habitantes, cuando Real del Bosque aún se construía. Homex, la desarrolladora de este complejo habitacional, se había comprometido a construir y poner en funcionamiento dos plantas tratadoras de aguas negras para todo el fraccionamiento.
Sin embargo, en 2013, Proyectos Inmobiliarios de Culiacán S.A. de C.V., (Homex) se declaró en banca rota y abandonó la terminación de la colonia y con ello el proyecto de las dos plantas tratadoras, así como el contrato con el Ayuntamiento capitalino para el funcionamiento de la red de agua potable y alcantarillado.
Se dejó al aire el sistema final de la tubería que debía desembocar en las plantas tratadoras de agua, tubos de ocho pulgadas de diámetro por donde desembocan las descargas negras, las cuales van a dar en dos ríos importantes de la zona.
En el recorrido que llevó a cabo el equipo de Cuarto Poder, la empresa constructora tiene dos descargas de aguas negras en Real del Bosque: una ubicada en avenida del Fresno con esquina en calle Malvas, y otra a la altura del Bulevar del Nogal. Ambas están en funcionamiento las 24 horas, los 365 días del año, contaminando bienes de la nación. Por si fuera poco, Homex no cuenta con título de concesión para las descargas.
Así lo estipula la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mediante el expediente VI-PNI-2014 FOS-365, por el asunto de resolución de Procedimiento Administrativo de Imposición de Sanciones, fechado el 30 de junio del 2016.
En uno de los rincones de Real del Bosque se hallan las dos plantas tratadoras de aguas residuales, obsoletas, sucias, en pleno abandono, en pocas palabras, muertas, como las promesas de la empresa.
“Homex nos ha dicho que ha municipalizado ciertas áreas de la colonia, pero el Ayuntamiento dice que no todas. Para que se municipalice, la empresa tiene que entregar las dos plantas tratadoras, tiene que terminar el dren pluvial, acabar el drenaje y dejar el alumbrado público en perfectas condiciones”, indicó Carlos Misael Palma López, secretario de Acuerdos y Acta del Patronato del Agua.
Y es que al no ser concluida o entregada esta colonia, el Ayuntamiento de Tuxtla no la reconoce como tal; por ello servicios básicos como agua potable, drenaje, alcantarillado, limpia, alumbrado, entre otras, no pueden ser brindados cabalmente.
Según los integrantes del patronato, fueron algunos extrabajadores de la empresa quienes se robaron las tuberías, cobre y hasta un planta de energía, la cual únicamente podía ser movida con una grúa.
“Las dos plantas tratadoras de agua estaban funcionado, pero sospechamos que los mismos trabajadores de Homex las desmantelaron porque no les pagaban, además de ello construyeron la Ciudad Universitaria y no sabemos si tienen planta de tratamiento”, detalló.
Incluso, Homex tampoco dejó en óptimas condiciones las tuberías por donde desembocaran las residuos a las plantas tratadoras, se tratan de tuberías de ocho pulgadas de diámetro que al ser muy reducidas, las aguas negras se acumulan en una especie de “boca de botella” y han colapsado a esta red.
Consecuencias
En más de cuatro años de no tratarse estas aguas sanitarias, los ríos Suchiapa y Pacú han presentado las graves consecuencias de esta contaminación, como ha sido la muerte masiva de peces en uno de éstos.
Lo anterior ha derivado en el descontento de habitantes de las comunidades colindantes al fraccionamiento y que pertenecen al municipio de Suchiapa, quienes apenas la semana pasada amenazaron con bloquear la entrada principal de Real del Bosque o tapar con piedras el arroyo por donde desembocan las aguas negras, lo que sería catastrófico sanitariamente para la colonia.
“Si hubiesen bloqueado los arroyos en dos días tendríamos el agua hasta un metro de altura, porque se desbordarían los drenajes”, puntualizó.
Para el Patronato del Agua de Real del Bosque no solamente ese fraccionamiento es el causante de la contaminación de estos afluentes naturales sino también Residencial Bonanza y Casas Geo, que también descargan sus desechos, además de una empresa criadora de pollos, un supermercado y un conjunto universitario del lugar.
Soluciones
Ante las movilizaciones y denuncias del Patronato y los seguimientos de distintos medios de comunicación, el pasado seis de junio se realizó una junta donde acudieron el representante de Homex, Adín Sánchez, autoridades de Conagua e integrantes del patronato, entre otros.
“Nosotros le comentamos sobre la contaminación ambiental al director de Homex. Él nos pidió tres semanas para contar con el recurso, que según le va a dar el Infonavit. Entonces una vez habilitado el recurso en tres meses vuelve a poner en funcionamiento las dos plantas de aguas residuales, para minimizar la contaminación ambiental”, dijo el apoderado legal de este patronato, Julio César Ochoa Gallegos.
Otro de las propuestas de Homex es que va a reestructurar los drenajes reducidos que colapsaron por las aguas negras. Con la rehabilitación de las plantas se pretende dar otra utilidad a estas aguas, como sería el riego de áreas verdes.
Lo anterior fue comunicado también a los habitantes de Suchiapa, quienes optaron por no realizar ningún tipo de bloqueos ante las propuestas de solucionar la contaminación de los ríos.
Para los habitantes cercanos al río Pacú, es muy tarde realizar dicha operación, pues el daño ecológico ha llegado a tal grado que nadie se ha querido acercar al afluente; sin embargo, sí se detienen las continuas descargas el afluente se puede sanear y regresar a ser un río cristalino y limpio que alguna vez existió.












