A sus 73 años de vida, Arturo Girardi Álvarez se dedica por las tardes a la venta de libros por una módica cantidad de 40 pesos, textos que son de su autoría; se dice así mismo un “andariego”, debido al transcurso de su vida por varios estados de la República.
“Soy escritor de la tercera edad y autor de estos libros. 40 pesos cada uno”, reza el letrero rosa que porta todas las tardes sobre sus manos juntos a sus libros, entre los que se encuentran, Un viaje al pasado, Los cuentos de mi abuelito Turi, Dictados y sentimientos del corazón y Los nuevos cuentos de mi abuelito Turi.
Se considera un “hijo pródigo” de Chiapas y Tabasco, además de sentirse cómodo bajo la identidad de un andariego, debido a que visita diferentes estados por el simple gusto de cambiar de localidad, asegura.
Todas las tardes a partir de las 14:00 horas Arturo Girardi oferta sus cuatro obras a los diferentes automovilistas que esperan el verde; los mejores días es cuando vende ocho de sus libros, pero la mayoría de las veces no sucede.
“Soy originario de Villahermosa, Tabasco, pero desde los diez años mis padres me llevaron a la Ciudad de México, lugar que me pareció un monstruo considerado con la capital tabasqueña, pero que me dejó asombrado”, platicó el también conocido como “Turi”.
Su primera aproximación con las artes, comentó el septuagenario, fue cuando veía sobre su balcón a un señor que realizaba actos circenses junto con un mono y un oso, al son del tambor los animales danzaban, un folclor capitalino que se impregnó en su ser.
Por ellos, su primer obra fue un relato de la colonia Santa María de la Ribera, localizada en la Ciudad de México y donde pasó gran parte de su infancia y juventud, además de dejar ahí a sus primeras “enamoradas”, señaló.
“Viví en la capital del país por casi 30 años, ahí me casé y luego me mudé a Texcoco, Estado de México, donde ahora ahí vive unos de mis hijos”, comentó Girardi Álvarez.
Entre las tierras visitadas por el “Turi” se encuentra Los Ángeles, California, Estados Unidos, donde estudió un diplomado en la Continental School Inc., encausado al periodismo, esta preparación, aunado a su pasión por escribir, le llevaron a conseguir trabajo en algunos medios impresos en el Centro del país.
“Comencé en el periódico El Nacional, escribiendo en la sección de espectáculos, después laboré en una revista llamada Aspectos, en algunos otros periodiquitos hasta llegar a la revista Cruzada Cívica Nacional, donde escribí algo de historia”, añadió Girardi Álvarez.
El “Turi” ha sido durante su vida, columnista del periódico El Impar, colaborador del diario El Nacional, reportero de la revista Aspectos, Noticias de México, Radiolandia, también director de la revista Acción y otra llamada Guardián, articulista en Cruzada Cívica Nacional, entre otras decenas de puestos más.
En el 2000 recibió la constancia “Periodismo 2000 los retos”, por parte del Club Primera Plana de la Academia Nacional de Comunicación Social; en el 2002 cursó un diplomado de Actualización en Tijuana, Baja California Norte.
En 1999 en la Ciudad de México fue homenajeado por la representación del Gobierno del estado de Tabasco, por sus 35 años de labor periodística, ese mismo año recibió un reconocimiento de por la Asociación Nacional de Locutores.
Además la escuela Carlos Septién García le entregó un reconocimiento por su participación en la conferencia sobre Derecho Humanos en el periodismo, esto en el 2000.
Por el momento se dedica solamente a vender sus libros y sacar “algo para papa”, se ha retirado totalmente del mundo periodístico desde hace 13 años, sin abandonar su actividad de andariego.
Cada tarde se viste formalmente con camisa manga larga normalmente de colores tenues, pantalón de vestir y tenis blancos para la comodidad, si olvidar su gorra que lo protege del fuerte sol.
“Me la paso de estado en estado, me voy a Veracruz, al Estado de México, Hidalgo, Tabasco, lo hago cada vez que puedo, también los vendo en otros estados. Fíjate que los estado donde más me han adquirido es en Tabasco y en Chiapas”, finalizó el andariego Turi.












