La presidenta de la Fundación Internacional Granito de Arena, Elena Torres Villanueva, manifestó que todos los actos de violencia sexual en agravio de niñas, niños y adolescentes en todo el mundo son repudiables y condenables, esto en referencia a casos como el del líder de la iglesia La Luz del Mundo.
Señaló que es más grave este tipo de casos porque se aprovechan de la confianza depositada por sus seguidores, generada por ese poder que tienen como líderes religiosos.
De acuerdo al Código Penal del estado de Chiapas, afirmó que se estipula que aumentará al doble el castigo, en su mínimo y en su máximo, cuando el victimario tenga una relación laboral, docente, de guarda y protección de niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, sean parientes consanguíneos, dirigentes de cultos religiosos, cuando la víctima tenga alguna discapacidad, haya uso de violencia física o moral, cuando se administre una sustancia tóxica.
La activista señaló que desafortunadamente todavía hay quienes defienden a estos líderes a pesar de existir pruebas que los inculpan. Gran parte de la sociedad todavía es permisiva a la violencia, señalan a las víctimas, en este caso niñas y niños, y protegen a las personas agresoras.
Indicó que en el caso de México, ocupa el primer lugar del mundo en casos de abuso sexual a menores de 14 años por sus propios padres, así como el primer lugar mundial en distribución y producción de material pornográfico infantil.
Exhortó a la sociedad quitarse lo adultocentrista, que toman los dichos de niñas y niños como mentiras, como personas en desarrollo, cuando se les debe tomar como titulares de derecho.
Torres Villanueva dijo que si un menor señala un abuso sexual se le debe creer, no cuestionarlo ni culparlo, e inmediatamente denunciar para que las autoridades lleven a cabo el debido proceso.
Dio a conocer que de 2015 a la fecha han aumentado las denuncias de abuso sexual contra niños, aunque cuando se trata de varones, no denuncian.











