Durante su paso como secretario de Seguridad Pública de Chiapas y delegado del Instituto Nacional de Migración, Mauricio Gándara Gallardo estuvo rodeado de acusaciones de abusos que llegaron hasta altos niveles del Gobierno federal, así como de organizaciones defensoras de los derechos humanos en México y del extranjero.
Acusaciones de abusos de autoridad y represión contra diversas manifestaciones fueron parte del legado que dejó a su paso Mauricio Gándara Gallardo en los tres años (2000-2003) en que estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno pablista.
Uno de los hechos trágicos que se orquestaron en el primer año de mandato de Pablo Salazar fue la acción policíaca en contra de campesinos de la llamada Alianza Campesina para La Liberación de Ixtapa, operativo que estuvo encabezado por elementos policiales de la Secretaría de Seguridad Pública que estaban a su vez bajo las órdenes de Gándara Gallardo.
Las protestas no solo fueron disueltas de manera violenta, sino que muchos de los integrantes de esa organización fueron detenidos y llevados a la cárcel de Cerro Hueco, y con ello el inicio de la represión que marcaría los seis años del gobierno de Pablo Salazar, entre otras muchas acciones que en próximas entregas serán retratadas.
Tras estar tres años en el cargo de secretario de Seguridad Pública de Chiapas, Mauricio Gándara Gallardo fue nombrado como delegado del Instituto Nacional de Migración (INM), donde al igual que en su anterior puesto, fue duramente cuestionada su gestión debido a las diversas violaciones a los derechos humanos que se presentaban tanto en las detenciones a los indocumentados, como en los centros de detención.
En el 2003 fueron detenidos 146 mil 687 migrantes en la Frontera Sur por parte del Instituto Nacional de Migración, cifra que se incrementó durante los siguientes años, lo que derivó en la preocupación de la entonces relatora especial para los Derechos Humanos de los Migrantes, de la Organización de las Naciones Unidas, Gabriela Rodríguez Pizarro, no solo por el número de detenidos por elementos del INM sino por las graves violaciones de que eran víctima los migrantes que cruzaban sin documentación por Tapachula, tanto por autoridades como por bandas dedicadas al tráfico de personas, tal es el caso de la extorsión, maltrato, abuso de autoridad, asaltos, engaño y acoso sexual.
Aún con un historial tan cuestionado y en su momento repudiado por la sociedad, actualmente Mauricio Gándara Gallardo forma parte del grupo de exservidores del gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía que se han infiltrado en el gobierno municipal de Tuxtla Gutiérrez, en este caso como coordinador de asesores del Ayuntamiento capitalino.












