El agua: crisis en cierne

La angustiosa carencia de agua potable que afecta a cada vez más colonias del Distrito Federal, es una advertencia muy grave sobre lo que puede ocurrir en un futuro no muy lejano, si las autoridades de la capital del país no toman medidas urgentes para garantizar el abastecimiento.

Los ciudadanos no saben, aunque debieran estar informados, de las diferencias de criterio y de las pugnas jurisdiccionales que han afectado el adecuado desarrollo de un programa para incrementar la dotación del vital líquido al DF y a los municipios mexiquenses conurbados.

Tampoco les sirve de consuelo saber las causas y detalles técnicos del reciente desabasto, que según las autoridades del DF son fallas que han sido corregidas, lo cual no se aprecia en muchas zonas de la capital.

El Gobierno del DF debe emprender todas las acciones necesarias que eviten la repetición de las carencias que, en días recientes, han convertido en un infierno la vida de más de 800 mil familias de la zona sureste de la ciudad, en especial en la Delegación Iztapalapa. De no atenderse, este problema puede desembocar en graves conflictos sociales, que quizá desbordarían los límites de las regiones afectadas.

Por supuesto la recurrente carencia de agua en temporadas de calor cada vez más acentuado, como las que ya vivimos y las que aún se esperan a lo largo de este siglo, pueden también desatar graves y mortíferas epidemias de enfermedades relacionadas con la deshidratación e infecciones intestinales.

Ya es un tema reiterado, pero no por ello incierto, que posibles conflictos entre naciones pueden surgir por el abastecimiento del líquido vital. Todo indica que ciertas obras como el llamado acuaférico no han servido para el objetivo para el que fueron proyectadas, puesto que no ha crecido el aporte que se recibe, en especial de Cutzamala, en donde por razones presupuestales que demuestran una grave falta de prioridades del Gobierno Federal se ha pospuesto la ejecución de etapas subsecuentes.

Es positivo, por otro lado, que la Comisión Nacional del Agua enviara 500 litros por segundo adicionales, un tipo de previsión que debería hacerse de manera automática en condiciones como las que nos afectan, para evitar que surjan las crisis de desabasto. Al parecer, ni México ni muchos otros países están tomando las medidas que permitan hacer frente al fenómeno del calentamiento global, lo cual acarrea un grave incremento de las condiciones de aridez en muchas áreas del mundo. Resulta impostergable un mayor esfuerzo internacional en tal sentido.

Además de tener garantizada una dotación adecuada a sus necesidades, la población nacional debe ser capacitada para adoptar medidas de ahorro del líquido, aunque desde luego también debe concluirse la modernización de la red de distribución de agua en la capital, la cual muestra numerosas fugas que hacen que se desperdicie alrededor de 32 por ciento de su dotación.

Todo proyecto de acopio, distribución y cuidado del líquido deberá ser estructurado con la participación de las diversas instancias gubernamentales, tanto de la Federación como de los gobiernos locales, en particular en el caso del DF, que es en donde se registra el más alto índice de requerimiento.

Pero también es importante subrayar que todo ello se podrá conseguir siempre y cuando exista una cultura ciudadana del agua. Así, gobierno y gobernados son corresponsables de su presente y, sobre todo, del futuro de este recurso que ya es, sin duda, estratégico. (El Universal)