Disponibilidad, acceso, suficiencia, asequibilidad y calidad “deben ser los enfoques necesarios para el cumplimiento del derecho humano al agua”, destacó Adolfo Carranza, miembro de la asociación civil “Cántaro Azul”.
“No creo verme en la necesidad de dar explicaciones sobre la importancia del agua. Creo que todos los que estamos aquí comprendemos esa parte con suficiente profundidad, por lo que en esta ocasión me voy a enfocar en qué es el derecho humano al agua”, apuntó.
La salud humana depende en primera instancia de los productos y servicios del ecosistema, dentro de los que se destaca el agua, como indispensable para la buena salud y los medios productivos para su sustento.
Cinco puntos, dijo, son los centrales para que se concrete a cabalidad el cumplimiento del derecho humano al agua.
1.- La disponibilidad significa que debe existir agua todo el tiempo.
2.- El acceso, a que no represente un esfuerzo ni que existan obstáculos físicos y sociales para hacerse con el recurso.
3.- La suficiencia significa que la cantidad a la que se tiene acceso cumpla con las necesidades humanas.
4.- La asequibilidad se entiende como los recursos que se invierten en obtener el vital para que no impacten con otras cosas indispensables, como comida, techo o salud.
5.- La calidad, es decir, que el agua no represente un riesgo para la salud.
“Son cosas simples, nada difíciles de entender, pero muy difíciles de cumplir”, subrayó.
El activista destacó que “reconocer el derecho humano al agua, hace más que enfatizar su importancia, establece su prioridad como parte fundamental de los derechos económicos y sociales, obligando a los gobiernos a que lo reconozcan para garantizar su acceso”.
“Es ocioso centrarse en una discusión de cuántos litros son necesarios, ya que este número se deriva de las necesidades personales, las características del tipo de acceso que se tiene, las particularidades de la relación que tiene cada sociedad con el líquido, entre otras cosas”, concluyó.












