"Carlos Herrera * CP. Con insuficientes recursos y sin ningún apoyo gubernamental, funciona en San Cristóbal de Las Casas la Clínica 'Celebra una nueva vida A.C.', que cuenta con las certificaciones y títulos requeridos para operar como centro de primer nivel, única en el estado de Chiapas exclusiva para mujeres.
En Chiapas existen clínicas o centros de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, algunos exclusivos para hombres y la mayoría brinda servicios de manera mixta, y a partir de enero del 2012 está operando 'Celebra una nueva vida A.C.', en la Colonia del Valle.
Maricela Pazos, directora de la clínica, dijo que han recibido a personas de 13 años y hasta 50 años de edad; ""han llegado casos graves de jovencitas con algún tipo de estos padecimientos, provenientes la mayoría de ellas de una familia disfuncional, de problemas que surgen en la casa, porque muchas veces los padres no se dan cuenta que sus hijos ya están metidos en el alcohol o en las drogas"".
En esta agrupación, que subsiste con el apoyo de personas altruistas, se establece un plan de trabajo abarcando diversos aspectos como el emocional, físico, espiritual y social, a través de actividades enfocadas a una reintegración social de las internas en el momento de terminar el periodo de rehabilitación.
""En este centro de rehabilitación no tenemos como tal un seguimiento para cada una de mujeres al egresar, sin embargo nos hemos enterado de casos en los que no se presentan recaídas y pues otros en los que lamentablemente sí, pero con mucha satisfacción han sido más los casos exitosos"", indicó.
Maricela Pazos explicó que una vez terminado el periodo de rehabilitación, se les recomienda a las jovencitas y las mujeres asistir a sesiones de Alcohólicos Anónimos, sin embargo un 99% del trabajo fuera depende completamente del ex-interno, el resto también tiene que ver con la familia.
En 'Celebra una nueva vida A.C.' ""siempre les dejamos las puertas abiertas para cualquier momento de debilidad, si no tienen a dónde ir, siempre serán bienvenidas"", afirmó, aunque reconoció que en este proceso de rehabilitación es muy importante el apoyo de los padres y una vez rehabilitadas pueden continuar con su preparación profesional, para tener otras oportunidades de trabajo.
Es un lugar que pese al arduo trabajo y a la constante capacitación de quienes ahí laboran en la búsqueda de mejores condiciones para quienes acuden al mismo, sobrevive únicamente con escasos donativos de particulares y la ayuda altruista de los directivos, ya que la mayor parte de las internas es de escasos recursos y no se puede cobrar en lo absoluto por su recuperación, además de que las autoridades del gobierno federal y estatal no han entregado los recursos que han prometido.
""Tenía 15 años cuando probé la marihuana por primera vez, aunque ya consumía bebidas alcohólicas"", menciona ""May"", una chica de 20 años, que tras haber dejado sus problemas de adicciones, ahora reside como asistente en el centro de rehabilitación para mujeres que se ubica en la ciudad.
""Muchas veces robé cosas de mi casa, casi siempre eran las alhajas de mi mamá, pues para llevarlas a empeñar y de ahí sacaba dinero para comprar drogas o alcohol y estaba bien un rato, pero cuando se me pasaba el efecto tenía que pensarle de nuevo"", comenta May, pero ¿qué sucede con las mujeres que ya son madres y tienen a cuestas la responsabilidad del cuidado de los hijos?, o para quienes se encuentran dentro de familias disfuncionales o indiferentes a la situación.
La psicóloga Maricela Pazos señala las complicaciones con las que ha tenido que lidiar desde su experiencia como fundadora del centro y responsable desde hace 4 años: ""Las mujeres somos muy emocionales, unos días estamos bien y con toda la voluntad y hay ocasiones en las que no queremos ni levantarnos, y esto es aún más complicado para alguien con alguna adicción"".
""De repente la familia nos trae a su hija, esposa o hermana, porque les da vergüenza aceptar que es alcohólica, a diferencia de los hombres, en su caso las esposas muchas veces hacen lo imposible por venir a tiempo, aquí incluso han traído internas con hasta siete hijos"", comentó Maricela Pazos.
A partir del año 2006 y hasta la fecha, el índice de alcoholismo en mujeres ha ido en incremento en México, al grado de ser la tercera causa de muerte y habiendo superado en porcentaje poblacional al sexo masculino; estadísticas nacionales indican que dos de cada diez mujeres padecen esta enfermedad progresiva, crónica y degenerativa, que ocasiona trágicas consecuencias familiares.
Los daños producidos en el organismo de una persona que ingiere estupefacientes o bebidas embriagantes con regular frecuencia, son muchas veces de manera lenta, y es de la misma manera en la que la adicción se presenta.
""Así pasaron años y, de repente me internaban en alguna clínica de rehabilitación, pero yo me escapaba, volvía a lo mismo"", refiere May, al contar parte de su experiencia. Los factores que propician el alcoholismo son en general inadvertidos o impredecibles.
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