El amor, buen aliciente para el emprendimiento

El amor, buen aliciente para el emprendimiento

Conocer las emociones de las personas y ofrecer un detalle personalizado para los seres amados, fueron los alicientes para que Laura Patricia García Díaz emprendiera un negocio, dejando de lado su profesión de ingeniería en sistemas computacionales.

Actualmente, la emprendedora originaria de la ciudad de Comitán lleva tres años en Tuxtla Gutiérrez con su empresa Detalles Samalik, la cual ha sostenido con mucho esfuerzo pues arrancó casi a la par de la crisis sanitaria.

Relata que a finales del 2019 comenzó a realizar algunas pruebas con el fin de empezar a conocer los gustos y los sentimientos de sus futuros clientes, apoyada por los conocimientos en ventas que adquirió previamente en dos empresas donde laboró.

En su negocio personalizan los detalles, pues es al gusto de los clientes, “siempre estamos en comunicación con el cliente, no es como simplemente regalar cosas, más bien regalamos emociones; que regalen lo que a la otra persona le gusta, para que al recibirlo se sienta sorprendida, no es algo tradicional”.

Esta idea le surgió desde joven, cuando trabajaba en ventas, “pero también pensé que quería ser mi propio jefe, y mi hermana tiene un café; en una ocasión quería regalar algo a sus clientes y quisimos que fuera algo muy personalizado. Fue sí que comenzamos a buscar ideas, se nos ocurrió regalar desayunos sorpresa que fueron rifados en el café”. Fue así como comenzó a elaborar modelos, hizo pruebas, tomó fotos y se promocionaron.

“Después de la rifa, tocó ir y entregar los premios, y desde ese momento me enamoró la cara de las personas que resultaron ganadoras”, comenta.

En ese momento al no tener un trabajo fijo, fue que se dedicó a emprender este negocio por cuenta propia, promocionándolo en redes sociales.

Algo positivo ocurrió desde el primer día, “desde el primer momento tuve ventas, eso me dio un impulso, y luego vino un momento complicado: la pandemia por covid-19”.

Así que como todo negocio, las ventas eran pocas al comienzo, siendo la primera etapa de la pandemia la más complicada, principalmente los primeros tres meses.

“Posterior a los tres meses, comenzaron a mejorar las ventas, comenzaron a pedir, [gracias a] la promoción en línea y en redes sociales especificando que era con envíos a domicilio, garantizando la sanidad que ameritaba en ese momento, fue mejorando las ventas significativamente”, destaca.

Estima que fue en ese momento que arrancó como tal su negocio enfocado en desayunos, así como detalles, en los que se puede incluir rosas, flores, chocolates, vinos, etc.

Al paso del tiempo, los clientes ya la reconocen, contrata empleados en temporada alta y de manera permanente tiene un trabajador.

Considera que los detalles más solicitados son los desayunos sorpresa, los ramos, las cajas con vino y chocolate.

“El desayuno sorpresa se trata del alimento, una bebida, flores; el plus que nosotros tenemos es que personalizamos el globo o la cajita, tenemos las herramientas para hacerlo, por eso nosotros creemos en la importancia de conocer a nuestros clientes, conocer sus sentimientos”, destacó.

Pero señala que un emprendimiento en estos tiempos no es cosa fácil, puesto que la inflación ha pegado en todos los sectores y este tampoco ha sido la excepción.

“Todos los insumos han subido, entonces nosotros le tenemos que subir al producto final. La verdad, al ser regalos ya tenemos nuestros clientes, la personas lo adquieren, son conscientes. También tenemos otros clientes que nos hablan de su presupuesto y tenemos que adaptarnos, eso hemos tenido que hacer, ha sido muy complicado”.

García Díaz expone que hace un año padeció de una gran escasez de insumos, materiales como globos, plásticos, entre otros, pero finalmente lo tuvo que solucionar.

Destaca que su producción diaria es de cuatro desayunos y para este 14 de febrero tiene programado entregar unos 20, lo que piensa es un buen número y, sobre todo, suficiente para satisfacer a sus clientes.

Al ser un proceso artesanal tanto la decoración como personalización de los desayunos, este lleva entre tres y cinco horas. Los detalles tienen costos que van entre los 200 a mil 500 pesos.

La perseverancia, las ganas, así como la paciencia en las ganancias, son algunos factores que Laura Patricia recomienda a todos aquellos que deseen emprender o poner un negocio propio.

“Lleva tiempo, lleva trabajo, pero ver un sueño cumplido es bastante gratificante; las ganancias no son inmediatamente. Yo comencé con poco, fui avanzando; ahora compro material al mayoreo. Generar emociones a nuestros clientes ha sido nuestra presentación en Detalles Samalik”.