Cafeticultores de la región Norte del estado confirmaron, en conferencia de prensa, la entrega de apoyos por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), sin embargo, denuncian que estos apoyos “se están repartiendo muy disparejo”.
Marcos López Pérez, productor de café en Petalcingo, municipio de Tila, manifestó que los recursos por parte de la dependencia federal no corresponden a la cantidad de tierras o producción de cada beneficiario.
“Sí se está repartiendo, pero está muy disparejo. Algunos compañeros recibieron cuatro mil 500 pesos, otros cuatro mil 800 pesos y otro más seis mil 400 pesos, pero no sabemos por qué llegan esas cantidades”, indicó.
López Pérez indicó que la organización a la que pertenece aglomera a mil 500 socios, quienes trabajan tres hectáreas cada uno, por lo que cumplen con uno de los requisitos para recibir el apoyo de Sader, es decir, contar con no más de 20 hectáreas de producción agrícola.
El apoyo recibido por la dependencia no es algo que “vaya a sacar adelante” a los productores, pues cada cafeticultor invierte al año más de 13 mil pesos para la producción de café, desde el preparado de la tierra hasta la cosecha, por lo tanto, lo recibido por el Gobierno Federal “es eso, un apoyo”.
Asimismo, tanto el apoyo como el pago que reciben del coyotaje por su producción, no es proporcional al tiempo invertido en el grano.
“El trabajo del café requiere de tres limpias al año, requiere sombra y poda. En la cosecha, cortar, despulpar, lavar y asolear; un bulto de café hay que secar al sol hasta seis o siete días, requiere de mucho trabajo y tiempo, por eso el pequeño productor subsiste y como forma de vida no alcanza”; señaló.
“Si hablamos de una hectárea, debe invertir entre 12 y 13 mil pesos; pero es eso, un apoyo, no es algo que nos vaya a sacar adelante”, agregó.












