El Arrecho Pozol: una historia de perseverancia

El Arrecho Pozol: una historia de perseverancia

Heberto Cruz es originario de la colonia Vista Hermosa, municipio de Cintalapa, Chiapas, un pequeño lugar donde la agricultura fungía como principal actividad económica de las personas y las oportunidades laborales del pueblo eran escasas, por lo que Beto (como es conocido) tuvo que salir con su mamá y hermanos para instalarse en la capital, con la intención de buscar mejores oportunidades de vida.

“Sufrimos económicamente al llegar, no encontraba trabajo y la desesperación provocó que pensara en la muerte, pero ahí estaba mi mamá echándome porras y es por ella que estoy acá”, expresó.

El primer contacto que tuvo con la ciudad le causó miedo, pues tenía 14 años; sin embargo, las penurias por las que pasaba su familia le obligaron a enfrentarlo. Comenzó trabajando como mesero, y gracias a su peculiar carisma, provocó que muchas personas comenzaran a ubicarlo.

Con el pasar de los años, Beto decidió emprender la venta de pozol, pero haciéndolo de una manera especial y única, caracterizando al personaje del “Arrecho Pozol”, quien viste una túnica envuelta en su cabeza, un sombrero de palma estilo chino y una flor para adornarla.

“El Arrecho Pozol” recorre las calles de la ciudad ofreciendo de manera particular sus bebidas. Esto le ha valido para crecer junto con su negocio, ya que asegura que la paciencia es fundamental, mientras que el esfuerzo y la creatividad rinden frutos a futuro.