El freestyle futbol o futbol callejero es para Kevin Alfredo López Burguete un deporte que le ha permitido mantener sus estudios de Pedagogía en la Unach, su estadía en la capital de Chiapas y la inscripción a los torneos de este deporte.
“El futbol freestyle es un estilo que aunque sigue siendo siendo futbol, se juega de manera muy diferente” comenta.
Dos o tres veces a la semana, este joven de tan solo 18 años de edad, desde las ocho de mañana hasta la una de la tarde, domina el balón sobre el bolulevard Belisario Domínguez y la 15 poniente de Tuxtla Gutiérrez, cuando el semáforo esta en rojo.
El reto para ganarse algunos pesos de los automovilistas que por ahí transitan consiste en pasar la pierna alrededor del balón, sostenerlo entre los muslos, dormirlo en el empeine y mantenerlo entre la nuca y la espalda, entre otros movimientos.
A decir de Kevyn, un buen día significa recolectar entre 70 y hasta 150 pesos.
Con el permiso de sus padres, quienes radican en Villaflores, dijo no tener problemas para arrastrar el balón por detrás de la pierna, deslizarlo mientras lo pisas, aprender a esconderlo del rival y desconcertarlo, fintar, o aplicar la máxima humillación que es hacer “el túnel” al pasarlo entre las piernas del rival, todo esto en la vía pública.
Explicó que las becas universitarias no son suficientes para solventar sus gastos en la ciudad: “se gasta uno entre tres mil y cuatro mil pesos al mes, en renta, comida, pasaje; solo en transporte público se gasta uno alrededor de mil pesos y como 700 u 800 pesos en libros y otros materiales.”
Su meta en la vida es terminar sus estudios universitarios; su sueño participar en un torneo mundial de freestyle. “En este deporte México es potencia, se encuentra entre los tres o cuatro grandes países que lo practican, pero el número uno es Polonia”, dijo.
Kevin finalizó con una invitación para todos aquellos jóvenes que deseen practicar el freestyle. El punto de reunión en las canchas de basquetbol de Caña Hueca, por las mañana de nueve a once y por las tardes de cuatro a seis de la tarde.












