El pasado 22 de mayo se cumplieron 125 años del designio de José Pantaleón Domínguez como comandante del Batallón Chiapas y posterior partida de 600 chiapanecos que integrarían al Ejército mexicano, el cual había vencido a su homólogo francés días antes en aquella heroica Batalla de Puebla, sin embargo, no existe monumento alguno que guarde la memoria de estos patrióticos chiapanecos.
Debido a la victoria parcial de los mexicanos sobre los franceses, estos últimos lograron reorganizarse en Orizaba, Veracruz, derrotando el 17 de mayo a un grupo del Ejército mexicano; así lo narra el texto “Batallón Chiapas. 1862-1862”, del médico de profesión y cronista por pasión, Fernán Pavía Farrera y Alba Patricia Cabrera Bezarez.
Pavía Farrera señaló que el entonces gobernador del estado, Ángel Albino Corzo, designó a Pantaleón Domínguez como comandante del Batallón Chiapas, de 600 integrantes, a pesar de que al estado solo se le había requerido de apoyos pecuniarios.
Lo anterior solamente proyectaría la lealtad, valentía y patriotismo del estado de Chiapas, que a pesar de la gran distancia entre un punto y otro, se decidió a enviar a hijos chiapanecos en defensa de la República.
Sin embargo, después de andar por aproximadamente 900 kilómetros a pie, cargando un pesado equipo militar, arribarían el 8 de julio a la cuidad de Tehuacán, Puebla, con poco más del 50% de la cifra original de militantes que salieron del estado, algunos caerían enfermos, otros desertarían.
Según datos del dicho texto, el Batallón Chiapas llevaba un comandante, un segundo ayudante, 6 capitanes, 5 tenientes, 11 subtenientes, 6 sargentos primeros, 21 sargentos segundos, 6 de banda, 42 cabos y 271 soldados, más el pagador de la unidad, varios enfermos y diversos, para un total de 371 elementos, de los 600 que habían iniciado.
Debido a este número y condición de los enviados, el general Ignacio Zaragoza decidió nombrar al batallón chiapaneco como Guardia Nacional de Chiapas, el cual fue destinado a la fortificación de Puebla.
Se sabe también, mediante una carta enviada a Benito Juárez por parte de Albino Corzo, que el entonces gobernador del estado enviaría a 400 chiapanecos más, comandados por José Manuel Gamboa, quienes serían incorporados a la primera Sección de Chiapas, el estado habría cumplido así del envió total de mil hombres.
Desafortunadamente el héroe del 5 de mayo, el general Zaragoza, enfermó y murió el 5 de septiembre en Puebla. El Batallón Chiapas estaría presente en el evento fúnebre y entierro del general en la Ciudad de México.
El texto creado por estos dos cronistas chiapanecos indica que para el primero de enero de 1863 el Ejército francés contaba con 28 mil 126 integrantes, más dos mil 500 conservadores mexicanos; mientras que el ejercito nacional tenía 23 mil 930.
A la muerte de Ignacio Zaragoza, el general Jesús González Ortega lo reemplazó reorganizando al ejercito decano en 5 divisiones de Infantería, una de caballería y una brigada de Infantería Independiente. Batallón Chiapas perteneció a la segunda división.
Después de sesenta y tres días de asedio el 17 de mayo de 1863 se rindió la ciudad de Puebla; el general González Ortega destacó que: “altamente honorífica del tan pobre y lejano Estado de Chiapas… Ese estado y su digno gobernador fueron de los que más se distinguieron en los servicios prestados al Ejército de Oriente”.
Para Fernán Pavía a pesar de este pasaje histórico ningún monumento guarda memoria de este hecho o de los caídos y de quienes se supieron sus nombres. Los chiapanecos que fueron hechos prisioneros, algunos paulatinamente escaparon durante su camino hacia Orizaba.












