El café en la economía

"César Trujillo * CP. La economía de uno de cada tres chiapanecos depende directa o indirectamente del cultivo del café; es decir, un millón y medio de personas.

En el periodo de cosecha 2010/2011 el aromático ha alcanzado el mayor precio en los últimos 14 años, al ubicarse por encima de los 208.25 dólares el quintal; sin embargo, muchos productores del sector social no pueden cosecharlo por falta de créditos y financiamientos oportunos.

Esta falta de ""recursos frescos"" son aprovechados por los coyotes que compran las cosechas de las pequeñas parcelas a precios castigados.

Ellos aplican el viejo refrán de ""si por necesidad lo vendes entonces, fíamelo"". Y no tienen otra salida, porque de lo contrario el frío -que ya está en las montañas- terminará por quemar el fruto de tantos años de esfuerzo y de espera, explica Fernando García Zunun, especialista en el tema y sociólogo que trabaja en problemáticas con la gente de la región Sierra.

A la par debe de luchar contra el desprestigio de antaño de las exportaciones agrícolas, el café mexicano, principalmente el chiapaneco, tiene un bajo precio en los Estados Unidos, a pesar de ser de mejor calidad que los provenientes de Perú, Guatemala, Indonesia, Brasil, Costa Rica o Colombia, precisa.

Eso se puede ver reflejado en el terreno del café tradicional de nuestro país. El año pasado el café arábigo lavado fue de 122 dólares por libra, muy por debajo de los 140 dólares del aromático grano de Perú; ya ni se diga los 148 que alcanzó el de Guatemala; o los 151 de Indonesia; los 155 de Costa Rica y finalmente los 157 del quintal del colombiano, allá en el mercado de los Estados Unidos.

Chiapas es el primer exportador de café orgánico del mundo; sin embargo, por falta de recursos oportunos pierde competitividad en el mercado mundial.

Muchos de los productores del sector social se han ido a buscar trabajo a Estado Unidos o conseguir los dólares suficientes para que su cafetal sobreviva.

Mientras esto pasa, otras naciones se quedan con los mejores mercados y posicionan su aromático; en Chiapas la gente anda buscando quién le presta para poder levantar la cosecha. Tras años de penurias, todo sigue igual, ya que son pocos los que sí obtienen préstamos y proyectos con cargo a los programas cafetaleros.

En tanto, los productores de café orgánico deben pagar la certificación de sus cosechas a agencias internacionales que les cobran entre 20 y 100 mil pesos o más, dependiendo del número de hectáreas.

Las casas de empeño no se dan abasto con los créditos contra alhajas u otros bienes de las familias de los ejidatarios dedicados al cultivo del café.

No es mucho el dinero que obtienen, pero en un intento desesperado buscan sacarle el mayor provecho a los 208.25 dólares en que está pagado el quintal.

Las divisas que se logren serán para apuntalar la economía chiapaneca. La mayor parte de las ganancias, contrario a lo que se pueda pensar, no es para quien cultiva la tierra, sino para quien les facilite los recursos que pueden provenir de fondos del propio gobierno y que algunos vivales manejan para su beneficio personal.



Recuento de daños

A mediados de octubre pasado, José Cruz Argüello Miceli, presidente de la Coordinadora de Pequeños Productores de Café del Estado, señaló al corresponsal de este medio informativo, Rafael Victorio en Tapachula, que existe preocupación en el sector debido a que se perdieron por las pasadas lluvias poco más del 30 por ciento de las cosechas.

Y ya preveían que sobrevendrían las heladas, el clima frío que afecta al aromático, entre otros factores.

""Con las pasadas lluvias se cayeron las hojas y el grano; con el frío que ya viene se va a quemar, lo que representa un problema delicado, ya que la ayuda no ha llegado"", dijo.

Un día antes, Edgar Flores Miguel, presidente de la Federación Indígena y Ecológica de Chiapas (Fiech), denunció que miles de productores de café orgánico podrían no acceder a fuentes de financiamiento y comercialización en los mercados nacional e internacional por el burocratismo del Registro Agrario Nacional (RAN), para el registro de actas.

Sin ese documento las pocas instituciones bancarias que operan en Chiapas sencillamente no liberan financiamiento alguno de proyectos productivos y sociales de los productores que participan en el denominado ""comercio justo y orgánico"".

En tanto las madres de familia de la gente albergada de la comunidad de Nueva Colombia señalaron que a fin de ganarse el sustento les proponían a las autoridades que les permitan a ellas ser las que pongan en marcha los almácigos certificados del café. Logrando dos objetivos fundamentales: obtener un empleo y también recursos económicos para recomenzar su vida.

Asimismo, productores y organizaciones de la Sierra Madre de Chiapas, a través de Raymundo Roblero Robledo, le comentaba al reportero Heriberto Ortiz que era indispensable la agilización de los créditos para el café ""antes de que otra cosa suceda"", porque no se puede dejar pasar la oportunidad de obtener algunas ganancias después de 14 años de penurias.

Todos coinciden en la falta de apoyos oportunos y suficientes, mientras ven cómo las grandes cadenas que comercializan su esfuerzo lograron casi mil millones de dólares de ganancias el año pasado.

Ahora se busca que el bono de carbono les llegue directamente a los productores de café de Chiapas, pero eso será hasta la siguiente cosecha. Por lo pronto están empantanados entre las lluvias de intereses, los fenómenos climatológicos y el frío, climático y de recursos.

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