El cambio

A pesar de que por momentos la unión parece peligrar incluso por graves acusaciones de funcionarios helenos que denuncian trato irrespetuoso y ofensas de sus similares germanos, y de que la viabilidad del euro se ha puesto en duda en algunos Estados miembros, de acuerdo con una encuesta del Eurobarómetro publicada por la Comisión Europea, únicamente el 45 por ciento de los europeos perciben la situación económica como el más grande problema del mundo.

De acuerdo con la opinión del 51 por ciento de los europeos, el cambio climático es el problema más grave del planeta.

Además, los encuestados consideran que las medidas para combatir el fenómeno climático, con el fin de mejorar la eficiencia energética, pueden relanzar la economía y crear empleos en la Unión Europea.

Para el 78 por ciento de los entrevistados, la mejora en la eficiencia energética y otras medidas para combatir el cambio climático pueden contribuir a reforzar la economía europea y crear nuevos empleos.

Según la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, los resultados ponen de manifiesto que los desafíos económicos no son los únicos a los que se enfrentan los habitantes de esa región del mundo.

Una clara mayoría de europeos esperan que los responsables políticos y los directivos empresariales respondan ahora al importante reto climático, dijo.

La encuesta, realizada en junio del pasado 2011, revela que el cambio climático preocupa más a los ciudadanos europeos en tal periodo que en 2009: un 68 por ciento, frente a un 64 por ciento hace dos años.

En el marco de la lucha contra el cambio climático, también el 68 por ciento de los europeos se mostró favorable a gravar con más impuestos el consumo de energía. Mientras que el 88 por ciento espera que en 2050, Europa utilice cada vez más energías renovables, el 73 por ciento espera que los autos utilicen combustibles más eficientes y el 87 por ciento que el continente sea más eficaz en el uso de los energéticos.

No obstante, sólo el 21 por ciento de los entrevistados consideró tener una responsabilidad personal, mientras que el 23 por ciento admitió una responsabilidad colectiva en el control del cambio climático.