El camino de Chiapas hacia México

El monumento a la bandera o mexicanidad chiapaneca, se construyó en 1943. Carlos López / CP
El monumento a la bandera o mexicanidad chiapaneca, se construyó en 1943. Carlos López / CP

La federación de Chiapas a México no fue un acto espontáneo ni inmediato, fue el resultado de un contexto político marcado por las independencias latinoamericanas, recordó el historiador Christian Montesinos Vázquez, a 202 años de este suceso histórico.

En 1821, mientras el ejército Trigarante avanzaba hacia Oaxaca y consolidaba el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, el Ayuntamiento de Comitán tomó la iniciativa de separarse de la Capitanía General de Guatemala y de España, sin necesidad de recurrir a las armas.

Montesinos explicó que fue así como optaron por adherirse al Primer Imperio Mexicano, confiando en que la geografía y la tradición autonómica que Chiapas había mantenido durante la colonia facilitarían el camino.

Sin embargo, este primer intento de adhesión pronto se encontró con la caída de Agustín de Iturbide en 1823, anulando cualquier tratado acordado y dejando a Chiapas en un limbo jurídico, pues el sustento del vínculo con México habían sido firmados con él.

Ante la incertidumbre, los chiapanecos convocaron una junta gubernativa y redactaron el llamado “Plan de Chiapas libre”, un documento en el que reafirmaban su derecho a decidir su destino sin injerencias externas dado a que se encontraban en una independencia, no pertenecían a México ni Guatemala.

No todo fue tan fácil

La decisión final no llegó sin tensiones. México concedió un plazo de tres meses para que Chiapas definiera su pertenencia y el proceso derivó en un plebiscito donde los representantes de ciudadanos de distintas zonas elegían representantes, y estos votaban por la adhesión a México o a Guatemala.

Las reuniones del cabildo estuvieron marcadas por ausencias y debates encendidos; incluso Tuxtla, hoy capital, se inclinaba en un inicio por la unión con Guatemala.

Finalmente, Comitán dio el voto decisivo a favor de la federación con la República mexicana, lo que se oficializó el 14 de septiembre de 1824.

Montesinos Vázquez subraya que, aunque algunos discursos oficiales hablan de una participación masiva y democrática, en realidad se trató de elecciones indirectas, donde un representante hablaba en nombre de miles de habitantes.

Conexión cultural

El historiador enfatizó que más allá de la decisión política, Chiapas mantiene profundos lazos culturales con Centroamérica. La marimba, las lenguas mayas, los textiles, la gastronomía y expresiones cotidianas como el “voceo” son herencias compartidas con Guatemala.

Geográficamente, el estado se ubica en Centroamérica, aunque su federación a México lo sitúa políticamente en Norteamérica.

Para Montesinos Vázquez, cada año mediante la educación y los símbolos patrios, en específico en Chiapas se refuerza el sentimiento nacional mexicano “como para recordarnos todos los días que somos mexicanos”.

El investigador concluye invitando a reflexionar sobre la historia más allá de los relatos oficiales y a consultar fuentes documentales para comprender la complejidad de un proceso que, dos siglos después, sigue definiendo la identidad de los chiapanecos.